Viajes y Turismo
Viajes y Turismo en Túnez
Alertas de viaje, moneda, clima, transporte, salud e información de seguridad para visitantes en Túnez.
Información Práctica
Estado de alertas de viaje, moneda, clima y detalles de transporte.
- Estado de Alerta de Viaje
- Nivel 2: Ejercer Precaución Aumentada
- Diferencia Horaria
- UTC+1 (6 horas adelante de Washington, DC durante la Hora Estándar)
- Moneda
- Dinar tunecino (TND)
- Clima
- El clima de Túnez es templado con inviernos generalmente suaves y veranos calurosos. El campo es bastante verde en invierno y primavera; y se vuelve seco y marrón en verano. Los inviernos son cortos, lluviosos, húmedos y fríos. La temperatura rara vez cae por debajo del punto de congelación. Nieva en la región montañosa del noroeste. Los veranos en Túnez se caracterizan por temperaturas altas, ocasionalmente alcanzando 120°F, con una humedad promedio de 60% a 70% durante junio, julio y agosto; las noches son agradables. Desde mediados de mayo hasta mediados de octubre, el cielo suele estar despejado y llueve poco. En un año promedio, solo 120 días tienen alguna precipitación.
- Grupos Étnicos
- Árabe 98%, europeo 1%, judío y otro 1%
- Día Feriado Nacional
- Día de la Independencia, 20 de marzo (1956); Día de la Revolución y la Juventud, 14 de enero (2011)
- Coordenadas Geográficas
- 34 00 N, 9 00 E
- Ubicación
- África del Norte, bordeando el mar Mediterráneo, entre Argelia y Libia
- Aeropuertos
- 30
Destinations
Regions and cities, top sights, national parks, UNESCO sites, and festivals for visitors.
El Patrimonio Romano de Norte Africa
Túnez posee una concentración de ruinas romanas que no tiene parangón fuera de Italia. Con más de cuarenta sitios arqueológicos de importancia y cientos de yacimientos menores, el país conserva más vestigios del mundo romano que cualquier otro territorio del antiguo Imperio fuera de la Península Itálica. Esta extraordinaria riqueza arqueológica no es accidental: la provincia romana de África Proconsular, que coincide aproximadamente con el territorio del Túnez moderno, fue durante los siglos I al IV de nuestra era una de las regiones más prósperas y urbanizadas del Imperio. Su trigo alimentaba a Roma, su aceite de oliva iluminaba los hogares del Mediterráneo, sus mosaicos decoraban los salones de los patricios de todo el mundo romano y sus ciudades producían emperadores, filósofos y poetas. Septimio Severo, el primer emperador africano, nació en Leptis Magna (hoy Libia), pero la provincia de África Proconsular que incluía el actual Túnez fue la cuna de Apuleyo, el autor de El Asno de Oro, y de Tertuliano y Cipriano, los grandes teólogos del cristianismo africano.
Cartago es el principio de todo: la gran ciudad púnica destruida por Roma en el 146 antes de Cristo y refundada como colonia romana por Julio César y Augusto, que se convirtió después en la segunda ciudad del Imperio Occidental, superada solo por Roma en tamaño, riqueza e influencia cultural. La Cartago romana fue una metrópolis cosmopolita de cuatrocientos mil habitantes, con un anfiteatro, un circo, termales monumentales, un odeón, teatros, templos y un puerto que albergaba la mayor flota del Mediterráneo occidental. La destrucción de la ciudad en el año 698 por las tropas árabes que conquistaban el Magreb fue tan completa que apenas quedan vestigios de su grandeza, dispersos entre el barrio residencial moderno que cubre sus ruinas. Sin embargo, lo que sobrevive, especialmente las colosales Termas de Antonino junto al mar, es suficiente para imaginar la magnitud de la ciudad antigua.
Dougga, como ya se ha dicho, es la ciudad romana mejor conservada del norte de África. Su emplazamiento sobre una colina aislada, lejos de las grandes ciudades modernas, la ha protegido del pillaje de sus materiales de construcción que ha sufrido la mayoría de los otros sitios arqueológicos de la región. El resultado es una ciudad que, aunque no habitada desde hace quince siglos, mantiene intactos o casi intactos sus principales monumentos: el Capitolio, el teatro, el templo de Saturno, el mercado, el arco de Septimio Severo, el mausoleo libio-púnico que es uno de los monumentos funerarios más antiguos de la región, las termas de los Ciclopes y las de Licinia, el foro, la basílica y cientos de metros de calzadas enlosadas. Pasear por Dougga al atardecer, cuando los turistas se han marchado y la luz dorada pone su barniz sobre las piedras antiguas, es una de las experiencias más conmovedoras que puede ofrecer el norte de África.
El Jem representa el punto culminante del mecenazgo romano en la región: la construcción de un anfiteatro de proporciones colosales en una ciudad que no era particularmente grande ni importante desde el punto de vista político, pero sí era una de las más ricas de la provincia gracias al comercio de aceite de oliva. El anfiteatro de Thysdrus, que así se llamaba la ciudad romana, fue construido sin duda para rivalizar con los grandes anfiteatros del Imperio y para afirmar la riqueza y el nivel civilizatorio de la élite local. Las dimensiones son asombrosas: 148 metros de longitud máxima, 122 metros de anchura y 36 metros de altura, con una arena de 65 por 40 metros rodeada por cuatro plantas de arcadas. La piedra caliza local, de color amarillo dorado, da al conjunto una cálida belleza que complementa la grandeza arquitectónica.
Sbeitla conserva el foro más espectacular de toda la región, con sus tres templos capitolinos que se yerguen sobre una plataforma común rodeada de columnatas. El estado de conservación del Capitolio de Sbeitla es excepcional: los tres templos dedicados a Júpiter, Juno y Minerva tienen sus frontones, columnas y la mayor parte de sus muros intactos, formando un conjunto de armonía clásica que resulta sorprendente en medio del paisaje semiárido de la alta estepa tunecina. El arco de Diocleciano que da acceso al foro desde el este, las termas del sudoeste, la iglesia de Vitales del siglo V y la basílica de Bellator completan un conjunto de gran riqueza arqueológica.
Bulla Regia es el sitio más insólito del catálogo romano tunecino: las villas subterráneas que sus ciudadanos más ricos construyeron bajo tierra para escapar del calor son únicas en el mundo romano. La Villa de la Caza, la Villa de Anfitrite, la Villa de la Pesca y la Villa de Pesca son algunas de las mejor conservadas, con sus mosaicos intactos, sus columnas de mármol y sus salas de banquetes bajo tierra. Los mosaicos de Bulla Regia están entre los más bellos de Túnez: la Venus marina de la Villa de Anfitrite, rodeada de peces y seres marinos, es una obra maestra del arte del mosaico romano.
Chemtou, en el noroeste del país, es el sitio romano tunecino menos conocido pero quizás el más singular. Aquí se explotaron durante la época romana las únicas canteras de mármol giallo antico, el mármol amarillo de Africa, que se exportaba a todo el Imperio para decorar los edificios más lujosos. Las marcas de los cinceles, los bloques a medio extraer y los sistemas de transporte del mármol son perfectamente visibles en las canteras, que tienen un museo moderno que explica la historia de la explotación. El sitio arqueológico de Chemtou incluye también un teatro, termas, un mausoleo, un puente romano y los restos de un importante santuario púnico dedicado a Baal.
Útica, la antigua ciudad fenicia a 30 kilómetros al norte de Túnez, fue en su día la ciudad más antigua del norte de África, fundada según la tradición en el año 1101 antes de Cristo, más de tres siglos antes que Cartago. Útica apoyó a Roma durante las Guerras Púnicas y fue recompensada con el estatus de ciudad aliada, evitando así la destrucción que sufrió Cartago. El museo local conserva magníficos mosaicos y la necrópolis fenicia y romana del sitio es de gran interés arqueológico, aunque el avance del aluvión del río Medjerda sobre el antiguo estuario ha desplazado la ciudad a varios kilómetros de la costa actual, lo que explica en parte la dificultad para comprender la importancia histórica del lugar.
Haidra, la antigua Ammaedara, es uno de los sitios arqueológicos más remotos y menos visitados de Túnez, situado cerca de la frontera argelina. Fue durante las guerras civiles romanas del siglo I antes de Cristo el cuartel general de la Tercera Legión Augusta, la unidad militar que mantuvo el orden en la provincia de África durante más de tres siglos. El sitio es enorme y todavía parcialmente cubierto por la vegetación, pero incluye dos grandes arcos de triunfo, una iglesia paleocristiana con uno de los baptisterios más grandes del norte de África, un mausoleo, termas, un teatro y extensas necrópolis. La UNESCO lo incluyó en la lista del Patrimonio de la Humanidad en 1997 junto con Dougga.
Los Sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO En Túnez
Túnez tiene el honor de contar con nueve sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, una cifra notable para un país de su tamaño y que refleja la extraordinaria densidad de su legado histórico y cultural. Estos nueve sitios abarcan desde ciudades medievales islámicas hasta ruinas romanas, desde paisajes naturales hasta centros espirituales, y juntos constituyen una síntesis del viaje milenario de la civilización a través del territorio tunecino.
El Sitio Arqueológico de Cartago fue inscrito en 1979 como uno de los primeros sitios tunecinos en recibir el reconocimiento de la UNESCO. La importancia de Cartago en la historia mundial justifica por sí sola la declaración: fue durante siglos la ciudad más poderosa del Mediterráneo occidental, la gran rival de Roma, el hogar de Aníbal. Aunque las ruinas actuales representan principalmente la ciudad romana construida sobre las cenizas de la ciudad púnica, los vestigios que subsisten, desde las Termas de Antonino hasta los puertos púnicos, desde la Colina de Byrsa hasta el Tophet, componen un mosaico arqueológico de primer rango mundial.
La Medina de Túnez fue inscrita en 1979. Con su Gran Mezquita Ez-Zitouna del siglo IX, sus cientos de monumentos medievales, sus zocos especializados y su urbanismo de origen islámico clásico, la medina de Túnez es uno de los tejidos urbanos históricos mejor conservados del mundo árabe y uno de los más vivos, pues sigue siendo un espacio habitado y comercial activo.
El Anfiteatro Romano de El Jem fue inscrito en 1979. El tercero más grande del mundo y el mejor conservado fuera de Italia, este monumento de los siglos II y III representa la cúspide de la arquitectura romana en el norte de África y el testimonio más impresionante de la riqueza de la provincia de África Proconsular.
El Sitio Arqueológico de Dougga fue inscrito en 1997. La ciudad romana mejor conservada del norte de África, con su Capitolio, su teatro, sus termas y su tejido urbano casi intacto, es un texto abierto sobre la vida provincial romana en su época de máximo esplendor.
El Medina de Sousse fue inscrita en 1988. Con su ribat del siglo VIII, su Gran Mezquita del siglo IX y su kasbah medieval, la medina de Sousse es uno de los ejemplos más completos y mejor conservados de la arquitectura islámica de la primera época en el Magreb.
Kairuán fue inscrita en 1988 como conjunto que incluye la Gran Mezquita, las Cuencas Aghlabíes, la Mezquita de las Tres Puertas y la medina histórica. La cuarta ciudad santa del islam y primera gran ciudad islámica del norte de África, Kairuán representa el punto de partida de la civilización islámica en el Magreb y un hito en la historia de la arquitectura religiosa mundial.
El Parque Nacional de Ichkeul fue inscrito en 1980 como sitio natural. Situado en el norte del país, este lago y sus marismas son uno de los ecosistemas acuáticos más importantes del Mediterráneo occidental, un lugar de paso y refugio para cientos de miles de aves migratorias que cruzan el estrecho de Sicilia cada otoño y primavera. La convivencia de los flamencos, los gansos comunes, las fochas, los silvestres y las garzas con los búfalos de agua que pastan en sus orillas es un espectáculo natural único en el norte de África.
El Sitio Arqueológico de Haidra fue inscrito en 1997. La antigua Ammaedara romana, con sus arcos de triunfo, sus basílicas paleocristianas y sus necrópolis, es uno de los sitios arqueológicos más completos aunque menos visitados de Túnez.
El Kerkouane y su Necrópolis fue inscrito en 1985. Kerkouane es el único sitio púnico intacto del mundo mediterráneo: una ciudad fenicia que fue abandonada antes de la conquista romana y nunca fue reconstruida ni reutilizada, conservando así su urbanismo original con sus calles empedradas, sus casas con baños de asiento pintados de rojo y negro, y su necrópolis extramuros. El sitio, en el extremo norte del Cap Bon, es único en el mundo para el estudio de la civilización púnica.
Djerba: Testimonio de la Historia de Un Asentamiento En Una Isla (2023)
La isla de Djerba, situada frente a la costa sureste de Túnez en el Golfo de Gabès, fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2023, convirtiéndose en la novena y más reciente propiedad del Patrimonio Mundial del país. La inscripción reconoce el excepcional patrimonio multicultural de Djerba como palimpsesto de asentamiento humano que abarca más de tres milenios. El característico houch djerbi — tipo de vivienda rural fortificada desarrollada como respuesta a siglos de conquistas y piratería — se combina con mezquitas, sinagogas, iglesias y fondouks que coexisten como testimonio de la larga historia de convivencia religiosa y cultural entre comunidades musulmanas, judías y cristianas. La antigua comunidad judía de Djerba, una de las más antiguas del mundo, se centra en la Sinagoga El Ghriba, que se cree data de hace 2.500 años del período del exilio babilónico. La inscripción abarca el casco antiguo de Houmt Souk, los pueblos de pescadores tradicionales, la imponente fortaleza Borj El Kebir y el paisaje rural conformado por olivares y la singular arquitectura houch.
Actividades Al Aire Libre y Naturaleza
Túnez ofrece al viajero activo una extraordinaria variedad de actividades al aire libre, desde el buceo en los arrecifes del Mediterráneo hasta las excursiones en camello por las dunas del Sahara, desde el senderismo en los bosques del norte hasta la observación de aves en las marismas del Parque Nacional de Ichkeul. La diversidad geográfica del país, con sus montañas, costas, llanuras y desiertos en un territorio relativamente pequeño, hace posible que en un solo viaje de diez días el viajero pueda practicar media docena de actividades completamente distintas en paisajes radicalmente diferentes.
Las excursiones en camello desde Douz o Ksar Ghilane son la manera más auténtica y memorable de adentrarse en el Sahara. Los guías tuareg y bereberes del sur tunecino conocen el desierto como la palma de su mano y saben llevar a los visitantes a los lugares más espectaculares: las dunas del Gran Erg Oriental en el momento en que el sol poniente las tiñe de naranja y rojo, los campamentos bereberes donde se puede dormir bajo un cielo de millones de estrellas, los pozos de agua dulce en el corazón del desierto, las huellas de los camellos salvajes y los fénecs en la arena. Es importante elegir operadores responsables que traten bien a los animales y respeten el medio ambiente del desierto.
Las excursiones en quad y todoterreno por los alrededores de Tozeur y Douz son otra opción popular para explorar el paisaje desértico con más velocidad y cobertura. Las cañadas de Mides y Chebika, los oasis de montaña a los que solo se puede llegar por pistas de tierra, son destinos especialmente espectaculares para este tipo de excursiones: las gargantas de roca multicolor, las cascadas en miniatura y las piscinas naturales entre las palmeras crean paisajes de una belleza casi surrealista.
El sandboard, el surf sobre la arena de las dunas, es una actividad relativamente reciente que se ha popularizado en el Sahara tunecino. Las grandes dunas del Gran Erg Oriental, con sus pendientes suaves y su arena fina, son perfectas para este deporte, y el alquiler de tablas está disponible en los campamentos de desierto y los operadores turísticos de Douz y Ksar Ghilane.
El Parque Nacional de Ichkeul, en el norte del país, es uno de los sitios de observación de aves más importantes del Mediterráneo occidental. Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980, este lago de agua dulce y sus marismas circundantes acogen cada otoño e invierno a cientos de miles de aves migratorias procedentes del norte de Europa: gansos comunes, fochas, silvestres, patos, cigüeñas, garzas, espátulas y flamencos se reúnen aquí en concentraciones que en el pasado llegaron al millón de individuos. El sistema ecológico del parque, que se basa en el equilibrio entre el agua dulce del lago y el agua salada del mar que entra por el canal durante el verano, es único en el Mediterráneo y fue estudiado como modelo ecológico de referencia. Los búfalos de agua que pastan en las orillas del lago, introducidos en la antigüedad y hoy en estado semisalvaje, añaden una nota exótica al paisaje.
Las playas de Djerba están entre las más bellas del norte de África y son perfectas para todos los deportes acuáticos. Los windsurf, el kitesurf, el kayak y el paddleboard son especialmente populares en la costa norte de la isla, donde los vientos estables y las aguas poco profundas crean condiciones ideales. El snorkel es una actividad accesible para todos en las aguas cristalinas que rodean la isla, especialmente en la zona norte y este donde los fondos de posidonia albergan una rica fauna marina.
Los deportes acuáticos en Hammamet son otra opción para los viajeros de la costa este. Los grandes resorts de la zona de Hammamet Norte ofrecen acceso a esquí acuático, motos de agua, parasailing y excursiones en barco de fondo de cristal, además de las instalaciones de snorkel y submarinismo. El mar ante Hammamet es tranquilo y de poca profundidad, perfecto para las familias con niños.
El buceo en Tabarka, la ciudad costera del noroeste de Túnez, es quizás la mejor experiencia de submarinismo del país. Los arrecifes de coral y las praderas de posidonia que rodean la isla de Tabarka y el archipiélago de las islas Galite albergan una riqueza de vida marina extraordinaria para el Mediterráneo: nudibranquios, pulpos, morenas, corvinas, dentones, espáridos y una variedad de peces tropicales que se ha ido estableciendo en las cálidas aguas mediterráneas. Los centros de buceo de Tabarka ofrecen cursos para principiantes y guías para buceadores con experiencia.
El senderismo en los bosques de Kroumirie y Mogods, en el noroeste del país, es una actividad que prácticamente ningún turista extranjero practica, lo que la hace especialmente recomendable para los amantes de los paisajes naturales. Estos bosques de alcornoques, pinos, encinas y quejigos, que cubren las montañas del norte de Túnez, son los más densos y extensos del norte de África y tienen un carácter completamente inesperado para quienes imaginan el país como un territorio árido y desértico. Las cascadas de Beni Mtir, el lago de colinas de Aïn Draham y las aldeas bereberes perdidas en la espesura del bosque son destinos de senderismo de gran belleza.
La astronomía en el Sahara es una actividad que ha cobrado gran popularidad en los últimos años, y con razón: los cielos nocturnos del sur tunecino están entre los más oscuros y estrellados del mundo, con una transparencia y una pureza que hacen visible a simple vista miles de estrellas, la Vía Láctea como una banda luminosa que cruza el cielo de horizonte a horizonte, y los planetas con un brillo que resulta casi increíble para quienes están acostumbrados a los cielos contaminados de las ciudades europeas. Los campamentos de desierto de Douz, Ksar Ghilane y Tozeur organizan sesiones de observación astronómica con telescopios y guías especializados.
La navegación en el Chott el-Djerid no es posible por razones evidentes, pero el simple hecho de detenerse a contemplar el paisaje del lago salado en las distintas horas del día es una experiencia que merece tiempo y paciencia. La luz del amanecer, cuando los cristales de sal captan los primeros rayos del sol y todo el chott se convierte en un espejo de oro y rosado, es un espectáculo de una belleza casi dolorosa. Los espejismos del mediodía, que crean ilusiones de ciudades flotantes y árboles invertidos sobre el horizonte de sal, son un fenómeno natural hipnótico que explica la dificultad que han tenido las caravanas del desierto para cruzar estos territorios con seguridad.
Festivales y Eventos
Túnez tiene un calendario de festivales culturales, musicales y religiosos extraordinariamente rico, que concentra sus mejores eventos en los meses de verano cuando el turismo está en su apogeo, pero que se extiende a lo largo de todo el año con celebraciones de toda índole. Asistir a alguno de estos eventos durante el viaje añade una dimensión de intensidad y autenticidad a la experiencia que ninguna visita a monumentos puede ofrecer por sí sola.
El Festival Internacional de Cartago, celebrado cada verano entre julio y agosto en el anfiteatro romano y el teatro de Cartago, es el festival de artes escénicas más importante del mundo árabe. Fundado en 1964, reúne cada año a los artistas más grandes de la música árabe, del flamenco, del jazz y de la música del mundo, además de espectáculos de teatro y danza. El escenario natural de los monumentos romanos de Cartago iluminados por la noche convierte cada concierto en un espectáculo de una belleza extraordinaria. Las grandes estrellas de la canción árabe, desde Fairuz hasta Um Kulthum, han actuado en Cartago, y el festival sigue siendo la cita cultural más esperada del año en el norte de África.
El Festival Internacional de Música Sinfónica de El Jem, celebrado en el anfiteatro romano de El Jem cada julio, es uno de los festivales de música clásica más únicos del mundo. Escuchar a una orquesta sinfónica tocar a Beethoven o a Mahler en el interior de un anfiteatro romano de dos mil años de antigüedad, con las arcadas de piedra caliza iluminadas contra el cielo nocturno lleno de estrellas, es una experiencia que marca al espectador de por vida. La acústica natural del anfiteatro, diseñada para el ruido de las multitudes y el rugido de los leones, resulta sorprendentemente adecuada para la música orquestal.
El Festival Internacional del Sahara de Douz, celebrado cada diciembre desde 1910, es uno de los eventos culturales más espectaculares del norte de África y el más auténtico de los festivales tunecinos. Durante cuatro días, las tribus nómadas del desierto, los tuareg, los nómadas del Grand Erg y los beduinos del sur tunecino, se reúnen en las afueras de Douz para celebrar sus tradiciones ancestrales: las carreras de camellos y de caballos son los espectáculos más emocionantes, pero hay también competiciones de los perros de caza Sloughi, exhibiciones ecuestres, música y danza bereberes, mercados de artesanía y subastas de camellos. Es la oportunidad perfecta para conocer la cultura nómada del Sahara en su expresión más auténtica y festiva.
La peregrinación judía a la sinagoga El Ghriba de Djerba es uno de los eventos religiosos más singulares y emocionantes del norte de África. Celebrada en la fiesta de Lag BaOmer, que cae entre los meses de abril y mayo según el calendario hebreo, la peregrinación atrae a miles de judíos de todo el mundo, especialmente de Israel, Francia, Italia y los países de la diáspora magrebí, que vienen a rezar ante la menorá milagrosa de la sinagoga y a participar en las ceremonias religiosas y las fiestas comunitarias. La imagen de miles de peregrinos vestidos con ropas de fiesta, cantando y bailando en el patio de la sinagoga más antigua de África, es un espectáculo de devoción y alegría que conmueve incluso a los no creyentes.
El Festival Internacional de Jazz de Tabarka, celebrado cada julio en esta pequeña ciudad costera del noroeste, reúne a músicos de jazz de todo el mundo en un escenario natural de gran belleza, con el telón de fondo del castillo genovés que domina el puerto. El festival ha acogido a figuras como Herbie Hancock, Chick Corea y Pat Metheny, y ha contribuido a poner a Tabarka en el mapa musical internacional. La ciudad en sí, con sus playas de arena fina, sus bosques de coral y sus restaurantes de marisco, merece una visita en cualquier época del año.
El Festival Internacional de Hammamet es uno de los más antiguos de Túnez, fundado en 1964 en el teatro al aire libre construido en los jardines de la villa de George Sebastian. El festival abarca teatro, danza, música y artes plásticas, y su escenario único, con el Mediterráneo y la medina histórica de Hammamet como telón de fondo, le confiere un encanto especial. Las producciones teatrales del festival han incluido obras de las mejores compañías árabes y europeas, y las noches de danza con los conjuntos de bailarines marroquíes y andaluces son especialmente aplaudidas.
Las Jornadas del Cine de Cartago, el festival de cine más antiguo de África, fundado en 1966, celebra bienalmente (en los años pares) las cinematografías de África y el mundo árabe. El festival, celebrado en Túnez en octubre, es un punto de encuentro fundamental para los cineastas africanos y árabes y ha dado a conocer en el mundo a directores y actores de todo el continente. El cine tunecino, con una tradición notable que incluye directores de la talla de Nouri Bouzid, Ferid Boughedir y Abdellatif Kechiche, tiene un espacio central en el festival.
El Ramadán transforma completamente el ritmo de vida del país durante el mes de ayuno islámico, que cae en fechas variables del calendario gregoriano por ser un mes del calendario lunar islámico. Durante el Ramadán, la mayoría de los restaurantes cierran durante el día pero abren a toda velocidad después del iftar, la ruptura del ayuno al atardecer, cuando las calles se llenan de gente, las familias se reúnen para comer y la vida nocturna se prolonga hasta el amanecer. Para el viajero, el Ramadán puede ser una experiencia fascinante que permite ver la dimensión espiritual y social del islam desde cerca, aunque también puede complicar la alimentación y el transporte durante las horas del día.
Salud y Seguridad
Instalaciones médicas, vacunas, riesgo de enfermedades y condiciones de saneamiento.
Instalaciones Médicas y Atención
- Instalaciones Médicas e Información de Salud
- La atención médica en Túnez es adecuada, y cuenta con varias "policlínicas" privadas nuevas que funcionan como hospitales sencillos y pueden ofrecer una variedad de procedimientos. Es posible que no se disponga de atención o tratamiento especializado. Los centros capaces de atender casos de traumatismos complejos prácticamente no existen. Si bien la mayoría de las clínicas privadas cuentan con algunos médicos que hablan inglés con fluidez, el sistema médico utiliza el francés y todo el personal auxiliar de cada clínica se comunica en árabe y/o francés. Los hospitales públicos están saturados, mal equipados y con escasez de personal. En términos generales, la atención de enfermería no cumple con los estándares de Estados Unidos. Es posible que el servicio de ambulancias inmediato no esté disponible fuera de las zonas urbanas. Incluso en las ciudades, los tiempos de respuesta ante emergencias pueden ser mucho más largos que en Estados Unidos. Los médicos y los hospitales esperan el pago en efectivo de manera inmediata por los servicios de salud, aunque algunos hospitales pueden aceptar tarjetas de crédito. Los medicamentos de venta libre están disponibles; sin embargo, los viajeros deben llevar consigo un abastecimiento completo de los medicamentos que necesitan de forma habitual. La Embajada de Estados Unidos en Túnez mantiene una lista de médicos y profesionales de la salud (dentistas, etc.) a quienes se puede contactar para solicitar asistencia.
- Accesibilidad
- Mientras se encuentren en Túnez, las personas con discapacidades pueden encontrar que la accesibilidad y las adaptaciones son muy diferentes de lo que se encuentra en los Estados Unidos. Aunque Túnez ha logrado mucho progreso económico y social, sigue siendo un país en desarrollo. Aunque el gobierno ha sido generalmente progresista y proactivo en cuanto a los derechos de las personas con discapacidad, sigue existiendo una brecha significativa entre la teoría y la práctica. Las limitaciones presupuestarias han impedido hasta ahora la adaptación uniforme de los edificios públicos para hacerlos accesibles a los ciudadanos con discapacidad. Desde 1991, el Gobierno de Túnez ha requerido que todos los edificios públicos nuevos cumplan con las regulaciones de construcción y sean accesibles para las personas con discapacidades físicas. El Gobierno de Túnez ha hecho cumplir esta regulación solamente de manera arbitraria y las personas con discapacidades todavía no tienen acceso a muchos edificios más antiguos. El Gobierno de Túnez ha emitido tarjetas a las personas con discapacidades para beneficios tales como estacionamiento sin restricciones, servicios médicos prioritarios, asientos preferenciales en el transporte público y descuentos al consumidor, pero estos no están disponibles para los visitantes.

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