
Omar Khayyam: Matematico, Astronomo y Poeta de la Pregunta Eterna
Introduccion
Omar Khayyam ocupa una posicion singular en la historia intelectual de la humanidad. No fue una sola cosa sino muchas: un matematico de primer rango que avanzo el algebra mas alla de todo lo que sus predecesores habian logrado, un astronomo cuyas observaciones precisas hicieron posible la reforma de un calendario que demostro ser mas exacto que el sistema gregoriano, un filosofo que se debatio con las preguntas mas profundas sobre la existencia y el proposito divino, y un poeta cuyos cuartetos, conocidos como los Rubaiyat, han hechizado a lectores durante diez siglos y en docenas de idiomas. Vivio en los siglos once y doce de la era comun, en el culturalmente rico mundo del Imperio selyucida, cuando la civilizacion islamica estaba en o cerca de su cenit intelectual. Su nombre completo era Ghiyath al-Din Abu'l-Fath Umar ibn Ibrahim al-Khayyam al-Nishapuri, y nacio en Nishapur, en la provincia de Khorasan, en lo que hoy es el noreste de Iran, alrededor del 18 de mayo de 1048. Murio en Nishapur el 4 de diciembre de 1131, habiendo vivido ochenta y tres anos repletos de aprendizaje, observacion, investigacion y, si se acepta la atribucion de los poemas a el, de la escritura de versos que continuan perturbando y deleitando a sus lectores.
El nombre Khayyam en arabe significa fabricante de tiendas, y se ha sugerido que esta era la profesion de su padre, Ibrahim. En el mundo islamico medieval, la denominacion de las familias segun sus oficios era comun, y no hay razon para dudar de esta etimologia, aunque nos dice poco sobre el hombre mismo. Lo que sabemos de la vida de Khayyam procede en gran medida de fuentes posteriores, algunas hagiograficas y otras explicitamente legendarias, y la reconstruccion de su biografia exige una vigilancia constante sobre la distincion entre hecho historico y mito literario. Lo que es cierto es que recibio educacion en las grandes tradiciones intelectuales de su tiempo, que domino las ciencias matematicas, que hizo importantes contribuciones al algebra y la astronomia, y que su nombre quedo asociado, durante su vida o poco despues, a un conjunto de poesia persa de extraordinaria intensidad emocional y filosofica.
La historia de Omar Khayyam es, en el sentido mas fundamental, la historia de una mente que se nego a aceptar respuestas faciles a preguntas dificiles. En su obra matematica, insistio en la demostracion rigurosa y en seguir un argumento donde quiera que condujera, incluso cuando llevaba a conclusiones que superaban las herramientas disponibles para probarlas en ese momento. En su escritura filosofica, se ocupo seriamente de las grandes preguntas sobre la existencia, la conciencia y el proposito divino, reconociendo los limites del conocimiento humano con una sinceridad que lo distinguia de muchos de sus contemporaneos. Y en los poemas que se le atribuyen, abordaba las incertidumbres fundamentales de la condicion humana con una franqueza y un poder lirico que han dado a su obra un lugar permanente en el canon de la literatura mundial.
El Mundo de Khorasan: Contexto Cultural E Intelectual
Para entender a Omar Khayyam, es necesario entender el mundo de Khorasan en la segunda mitad del siglo once. Khorasan, la gran provincia nororiental del mundo islamico que abarca partes del Iran, Afganistan y Asia Central actuales, era en este periodo una de las regiones cultural e intelectualmente mas vibrantes del mundo. Sus ciudades, Nishapur, Merv, Herat, Balkh, eran grandes centros de aprendizaje, comercio y produccion artistica, sede de grandes bibliotecas, madrasas (colegios islamicos) y redes de eruditos que se corresponsaban a lo largo de vastas distancias. Los turcos selyucidas se habian establecido como el poder politico dominante en la region, pero eran mecenas antes que enemigos de la tradicion cultural persa, y bajo su gobierno florecieron con extraordinario vigor la literatura, la filosofia y la ciencia persas.
La tradicion matematica y cientifica que Khayyam heredaba era una de las mas sofisticadas del mundo. Los eruditos islamicos de los siglos nueve, diez y once habian traducido y extendido sistematicamente el legado de las matematicas, la medicina, la astronomia y la filosofia griegas. Las obras de Euclides, Apolonio de Perga, Arquimedes y Ptolomeo habian sido traducidas al arabe y se habian convertido en la base de una nueva ronda de trabajo matematico creativo. Al-Kharizmi, cuyo nombre nos da la palabra algoritmo, habia desarrollado el algebra en el siglo nueve hasta convertirla en una disciplina sistematica capaz de resolver ecuaciones cuadraticas. Al-Biruni, un contemporaneo de Khayyam apenas una generacion mayor, habia realizado importantes contribuciones a la geografia, la astronomia y el estudio comparativo de las religiones. Ibn Sina, conocido en el Occidente latino como Avicena, habia sistematizado la filosofia aristotelica y habia escrito la gran enciclopedia medica que dominaria la medicina tanto en el mundo islamico como en Europa durante siglos.
Fue en este mundo de intensa e intensa investigacion intelectual sistematica donde nacio Omar Khayyam, y fueron los estandares de esta tradicion, la demostracion rigurosa, la clasificacion sistematica y la extension de lo ya logrado a problemas nuevos y mas dificiles, los que aplico en su propia obra.
La Vida Temprana y la Educacion
Los detalles de la educacion temprana de Khayyam no estan bien documentados, pero es evidente por la sofisticacion de su obra matematica que recibio una formacion excepcionalmente rigurosa en las ciencias matematicas. Se cree que su primer gran maestro fue el Jeque Muhammad Mansuri de Nishapur, bajo cuya tutela estudio las ciencias filosoficas y cientificas. Tambien se dice que estudio con el Imam Mowaffak de Nishapur, uno de los mayores maestros de la region.
Fue en el contexto de su educacion donde surgio la famosa historia legendaria de los tres estudiantes. Segun esta leyenda, que aparece en los relatos del poeta Nizami Arudi escritos algunos anos despues de la muerte de Khayyam, el joven Omar estudio bajo el mismo maestro que otros dos jovenes que se convertirian en figuras de extraordinaria importancia historica: Nizam al-Mulk, que se convertiria en el gran visir del sultan selyucida Alp Arslan y posteriormente de Malik-Shah, uno de los hombres de estado mas poderosos del mundo islamico medieval; y Hassan-i-Sabbah, que se convertiria en el fundador de la secta Nizari Ismaeli y de la fortaleza de Alamut, el lider del grupo que las fuentes occidentales denominarian los Asesinos. Segun la leyenda, los tres estudiantes hicieron un pacto de amistad: el que primero alcanzara el exito mundano compartiria su fortuna con los demas.
La fiabilidad historica de esta leyenda es dudosa. Las fechas no se alinean perfectamente con los hechos conocidos de las vidas de los tres hombres, y la historia puede ser una elaboracion posterior destinada a dramatizar la divergencia de tres vidas extraordinarias desde un comienzo compartido. Pero la leyenda tiene una especie de verdad poetica: Nizam al-Mulk se convirtio efectivamente en el mecenas de Khayyam, invitandolo a Isfahan a reformar el calendario persa, y el contraste entre los tres destinos, el visir que construyo instituciones, el poeta-matematico que busco el conocimiento, y el lider militante que tomo una fortaleza en una montana, ilumina algo real sobre el abanico de respuestas disponibles para los individuos dotados en el inestable mundo del Imperio selyucida.
De joven, Khayyam paso tiempo en Samarcanda, la gran ciudad de Asia Central, donde se cree que comenzo su importante obra matematica sobre el algebra. Fue alli, bajo el mecenazgo de Abu Tahir, un jurista y erudito de Samarcanda, donde escribio su Tratado sobre las demostraciones de los problemas del algebra y la Muqabala, la obra que le aseguro un lugar permanente en la historia de las matematicas.
La Obra Matematica Maestra: el Algebra y las Ecuaciones Cubicas
La contribucion mas significativa de Omar Khayyam a las matematicas, y la que demuestra con mayor claridad la originalidad y el poder de su intelecto, fue su tratamiento sistematico de las ecuaciones cubicas en su tratado sobre algebra. Esta obra, escrita hacia 1070, representa el tratamiento mas completo y riguroso de las ecuaciones cubicas logrado en cualquier parte del mundo hasta ese momento, y en ciertos aspectos fue mas lejos que cualquier cosa que se lograria en Europa hasta el siglo dieciseis.
El contexto de este logro requiere cierta comprension del estado del algebra antes de Khayyam. Al-Kharizmi, que escribia en el siglo nueve, habia desarrollado metodos sistematicos para resolver ecuaciones cuadraticas, ecuaciones que implican una variable elevada a la segunda potencia, y habia clasificado y resuelto las diversas formas que tales ecuaciones podian adoptar. Fue un logro importante, pero las ecuaciones cuadraticas son solo el segundo escalon de una escalera cuyo siguiente escalon son las ecuaciones cubicas, que implican la variable elevada a la tercera potencia. Al-Kharizmi no habia podido resolver ecuaciones cubicas en general, ni tampoco las generaciones de matematicos islamicos que le sucedieron, aunque varios habian resuelto casos especiales.
Khayyam se propuso completar lo que sus predecesores habian comenzado. Su enfoque era geometrico mas que algebraico en el sentido moderno: demostro que las ecuaciones cubicas podian resolverse encontrando las intersecciones de secciones conicas, curvas como parabolas, circulos, elipses e hiperbolas. Esta fue una intuicion profunda. Al traducir un problema algebraico en uno geometrico, puso a disposicion todos los recursos de la teoria geometrica griega, codificada en los Elementos de Euclides y en las Conicas de Apolonio de Perga, para la resolucion de problemas que sus predecesores algebraicos habian encontrado intratables.
Khayyam clasifico sistematicamente las ecuaciones cubicas, identificando catorce formas distintas y proporcionando soluciones geometricas para cada una. Sus soluciones implicaban construir las intersecciones requeridas de pares de secciones conicas, una parabola y un circulo, una parabola y una hiperbola, y asi sucesivamente, y leer la solucion como una longitud. Las pruebas eran rigurosas segun los estandares de la geometria griega, y Khayyam fue cuidadoso en especificar cuando existian soluciones y cuando no.
Una de las caracteristicas mas notables de la obra matematica de Khayyam es su reconocimiento explicito de sus limitaciones y su clara prevision de lo que quedaba por hacer. Declaro explicitamente que sus soluciones geometricas de las ecuaciones cubicas no proporcionaban un metodo numerico, un procedimiento para calcular el valor numerico de la solucion, y expreso la esperanza de que los matematicos futuros encontraran tales metodos. Tenia razon: la solucion numerica de las ecuaciones cubicas por medios algebraicos se logro finalmente en Europa en el siglo dieciseis, por Nicolo Tartaglia, Gerolamo Cardano y sus contemporaneos, casi cinco siglos despues de Khayyam. Sus soluciones geometricas siguieron siendo el estado del arte durante todo ese tiempo.
La Corte de Isfahan y el Calendario Jalali
Alrededor del ano 1073, Omar Khayyam fue invitado a Isfahan, la capital del Imperio selyucida bajo el sultan Malik-Shah I, por el gran visir del sultan, Nizam al-Mulk. Esta invitacion marco un punto de inflexion en la vida de Khayyam: paso de la existencia relativamente independiente de un erudito que escribia bajo mecenazgo privado a la vida mas prestigiosa y materialmente comoda pero tambien mas exigente de un intelectual de corte.
En Isfahan, Khayyam fue encargado de una tarea de importancia practica: la reforma del calendario persa. El calendario persa que se utilizaba entonces habia acumulado importantes errores a lo largo de los siglos, y estos errores tenian consecuencias practicas para la agricultura, la tributacion y la regulacion de las festividades religiosas. El sultan Malik-Shah y Nizam al-Mulk comprendieron que se necesitaba un calendario mas exacto, y le dieron a Khayyam los recursos para lograrlo: un observatorio, un equipo de astronomos y el tiempo y el dinero necesarios para llevar a cabo una observacion sistematica sostenida.
Khayyam reunio un equipo de ocho eruditos y comenzo un programa de observacion astronomica sistematica destinado a determinar con gran precision la duracion del ano solar. Tras aproximadamente ocho anos de observacion, Khayyam y su equipo habian determinado la duracion del ano solar con extraordinaria precision, alcanzando un valor de 365,24219858156 dias, una cifra que difiere del valor moderno aceptado de 365,24219 dias en un margen inferior a una parte por millon.
El calendario que disenaron sobre la base de estas observaciones fue inaugurado el 15 de marzo de 1079 y se conocio como el calendario jalali, llamado asi en honor al sultan Malik-Shah, cuyo titulo de reinado era Jalal al-Din. El calendario jalali es en algunos aspectos mas exacto que el calendario gregoriano adoptado por los paises europeos a partir de 1582. El calendario gregoriano acumula un error de un dia en aproximadamente 3.226 anos; el calendario jalali acumula un error de un dia en aproximadamente 3.770 a 5.000 anos, segun el metodo de calculo. El gran matematico Moritz Cantor describio el calendario jalali como el calendario mas perfecto jamas ideado. Formo la base del calendario irani que siguio utilizandose en Iran hasta la adopcion del moderno calendario Solar Hijri en el siglo veinte.
Khayyam paso aproximadamente dieciocho anos en la corte de Isfahan, un periodo de notable productividad. Ademas de la reforma del calendario, escribio tratados filosoficos sobre metafisica, sobre la naturaleza del ser y sobre el problema de los universales. Continuo pensando sobre matematicas. Y es probable, aunque no seguro, que fuera durante este periodo cuando se compusieran o circularan muchos de los cuartetos que se le atribuyen.
La muerte del sultan Malik-Shah en 1092 y la inestabilidad politica posterior a la perdida de su gran mecenas Nizam al-Mulk, asesinado ese mismo ano, trajeron un periodo de inestabilidad y dificultad. Sin mecenazgo real, la posicion de Khayyam en la corte se volvio precaria. Se vio obligado a realizar una peregrinacion a La Meca, quiza en parte para demostrar su ortodoxia religiosa ante las acusaciones de escepticismo o heterodoxia que habian atraido sus poemas. Mas tarde paso una temporada en la corte de Sanjar, otro sultan selyucida, en Merv, antes de volver finalmente a Nishapur, donde paso las ultimas decadas de su vida en una relativa oscuridad.
Los Escritos Filosoficos
Ademas de su obra matematica y astronomica, Omar Khayyam dejo un conjunto de escritos filosoficos en arabe, la lengua erudita del mundo islamico, que revelan el alcance y la profundidad de sus intereses intelectuales. Estos escritos se relacionan con las tradiciones neoplatonicas y aristotelicas que dominaban la filosofia islamica de su tiempo, y muestran a un pensador de considerable sofisticacion capaz de relacionarse criticamente con las ideas recibidas.
Su tratado Sobre la existencia, escrito en arabe, explora la concepcion neoplatonica de los grados del ser, la jerarquia de la existencia desde el ser puro en la cima hasta la materia en la base, y se ocupa de la pregunta de como Dios, como fuente de todo ser, se relaciona con el mundo que ha creado. Su tratamiento de esta cuestion es cuidadoso y matizado, evitando los extremos del panteismo puro y la trascendencia pura en favor de una posicion que reconoce la presencia de lo divino en la creacion al tiempo que insiste en la trascendencia divina.
Su breve tratado Sobre el ser y la necesidad discute los diferentes modos del ser y la distincion entre existencia necesaria y contingente, la distincion entre un ser que existe por su propia naturaleza y no puede dejar de existir, y un ser cuya existencia depende de causas externas a si mismo. Esta distincion, que desempeno un papel central en la filosofia islamica a traves de la obra de Ibn Sina, era fundamental para el intento de la tradicion filosofica de probar la existencia de Dios a partir del simple hecho de que existen seres contingentes.
Su Nauruz Nameh, un tratado sobre la festividad del ano nuevo persa de Nowruz, refleja una dimension diferente de sus intereses intelectuales: un compromiso con las tradiciones culturales persas, la historia de la realeza y el simbolismo de la renovacion natural. Esta obra muestra a un hombre profundamente arraigado en el mundo cultural persa y que tomaba en serio las tradiciones e historias de su pueblo, no simplemente como curiosidades anticuadas sino como recursos vivos para comprender el presente.
Los escritos filosoficos son notables por su claridad y disciplina intelectual, pero dejan abierta la pregunta de como se relacionan con la voz esceptica y cuestionadora de los Rubaiyat. En sus tratados filosoficos, Khayyam parece un estudioso y un interprete cuidadoso de la tradicion neoplatonica dominante; en los poemas, las mismas preguntas sobre la existencia, el proposito divino y el mas alla se plantean con una franqueza y una urgencia emocional que ha llevado a muchos lectores a ver en ellos una expresion de duda filosofica genuina. La reconciliacion de estas dos voces es uno de los rompecabezas mas interesantes que plantea el legado de Khayyam.
Los Rubaiyat: la Poesia de la Pregunta Eterna
Los poemas atribuidos a Omar Khayyam, los ruba'iyat o cuartetos, se encuentran entre los poemas mas famosos del mundo, aunque su fama en Occidente esta filtrada a traves de una traduccion que es en si misma una obra de gran arte literario. Antes de considerar el caso especifico de la traduccion de FitzGerald, vale la pena atender a los poemas en si mismos como artefactos literarios persas.
El ruba'i (singular de ruba'iyat) es una forma versificada que consta de cuatro lineas (hemistiquios), en la que la primera, segunda y cuarta lineas riman, mientras que la tercera es libre. Es una forma compacta y epigramatica que exige compresion y precision; cada cuarteto debe ser completo en si mismo, haciendo un solo punto o presentando una sola imagen con maxima economia. El ruba'i tenia una larga historia en la literatura persa antes de Khayyam, pero los cuartetos que se le atribuyen dieron a la forma un caracter particular: filosofico, cuestionador, a menudo paradojico, y lleno de una intensidad lirica que proviene de la presion de un gran sentimiento que se ejerce contra estrictas restricciones formales.
El numero de cuartetos atribuidos a Khayyam en la tradicion manuscrita varia enormemente, desde apenas un centenar hasta mil doscientos o mas. La cuestion de la atribucion es genuinamente dificil: muchos de los manuscritos son tardios, y los cuartetos podian migrar facilmente de un autor atribuido a otro. Los estudiosos de la literatura persa generalmente estan de acuerdo en que un nucleo de quiza algunos centenares de cuartetos puede atribuirse plausiblemente a Khayyam, pero que la coleccion mayor contiene muchos poemas de autoria incierta o disputada. A los efectos de discutir la importancia poetica de Khayyam, esta incertidumbre es importante reconocerla, pero no altera fundamentalmente el cuadro, ya que incluso si solo una fraccion de los cuartetos atribuidos son genuinamente suyos, constituyen un conjunto notable de obras.
Los temas de los Rubaiyat se agrupan en torno a un pequeno numero de preocupaciones centrales que estan relacionadas entre si por una actitud filosofica comun de cuestionamiento e incertidumbre. La mas prominente es la brevedad de la vida humana y la certeza de la muerte: cuarteto tras cuarteto vuelve al hecho de que estamos aqui por un momento y en breve habremos desaparecido, de que la hierba crecera sobre nuestras tumbas como crecia sobre las tumbas de quienes nos precedieron, de que la arcilla de la que estan hechos nuestros cuerpos se convertira en la arcilla que se moldea para hacer jarras de vino. Esta meditacion sobre la mortalidad no es meramente morboса; lleva un imperativo positivo: dado que la vida es breve, disfruta sus placeres mientras puedas.
Los placeres que los poemas celebran con mayor frecuencia son el vino, la compania de los amigos, la belleza de los jardines en primavera y la compania del amado. El vino es el mas prominente de ellos, y ha generado la mayor controversia interpretativa. Para algunos lectores, en particular los que pertenecen a la tradicion mistica sufi, el vino de los Rubaiyat no es vino literal sino un simbolo de la intoxicacion de la experiencia mistica, la aniquilacion del ego individual en la experiencia de la presencia divina. Para otros lectores, siguiendo la interpretacion mas literal, el vino es vino, y el mensaje es genuinamente epicureo: busca el placer frente a la incertidumbre. La mayoria de los estudiosos contemporaneos adoptan una posicion intermedia, reconociendo que el simbolismo es genuinamente ambiguo y que Khayyam puede haber pretendido que tanto los significados literales como los simbolicos resonaran simultaneamente.
El segundo gran tema es el escepticismo hacia la ortodoxia religiosa, en particular hacia quienes afirman conocer los secretos del mas alla. Los cuartetos de Khayyam se mofan repetidamente de las afirmaciones confiadas de teologos y juristas que se pronuncian sobre las recompensas y los castigos del paraiso y el infierno. Como lo saben? preguntan los poemas. Nadie ha regresado de los muertos para contarnos lo que nos espera alli. El vino que podemos saborear; el paraiso que no podemos. Este escepticismo es filosoficamente sofisticado: no es una negacion burda de la religion sino un cuestionamiento de los fundamentos epistemicos de las afirmaciones religiosas confiadas, una exigencia de evidencia que la tradicion ortodoxa, por su propia logica, no puede proporcionar.
Edward Fitzgerald y los Rubaiyat Occidentales
La historia de como Omar Khayyam se convirtio en uno de los poetas mas leidos en el mundo de habla inglesa es inseparable de la vida y la obra de Edward FitzGerald, un poeta y traductor ingles que publico su celebre version de los Rubaiyat en 1859. La version de FitzGerald no es una traduccion literal sino una adaptacion libre, una reimaginacion creativa de los cuartetos persas en el idioma de la poesia inglesa victoriana, y su relacion con el original es compleja, controvertida y fascinante.
Edward FitzGerald nacio en 1809 en el seno de una adinerada familia inglesa y paso la mayor parte de su vida adulta en Suffolk, llevando una existencia retirada y estudiosa dedicada a la lectura, la traduccion y la correspondencia con un amplio circulo de amigos literarios que incluia a Alfred Lord Tennyson y William Makepeace Thackeray. No tenia conocimiento del persa cuando se encontro por primera vez con los Rubaiyat, y aprendio suficiente idioma esencialmente para este unico proyecto, trabajando a partir de manuscritos y con la ayuda de estudiosos que tenian un acceso mas directo a la tradicion persa. La primera edicion de sus Rubaiyat de Omar Khayyam, el Astronomo-Poeta de Persia aparecio en 1859, publicada anonimamente en una tirada de doscientos cincuenta ejemplares. Apenas llamo la atencion al principio y fue saldada a un penique el ejemplar.
La historia de su descubrimiento es una de las mas famosas de la historia literaria victoriana. Los Rubaiyat fueron notados por Dante Gabriel Rossetti y Algernon Charles Swinburne en un cajon de libros no vendidos frente a una libreria londinense, y fue a traves de su entusiasta promocion de boca en boca como empezaron a llegar a un publico mas amplio. Para la decada de 1860 y 1870 se habia convertido en uno de los poemas mas leidos en lengua inglesa, pasando por multiples ediciones y suscitando una extraordinaria gama de respuestas artisticas, desde ediciones ilustradas hasta composiciones musicales y un club mundial de entusiastas de los Rubaiyat.
Lo que FitzGerald creo no era exactamente lo que ningun estudioso persa reconoceria como una traduccion de Khayyam. Confundio cuartetos de diferentes partes de la tradicion manuscrita persa, invento nuevos, cambio la imagineria y el enfasis de otros, e impuso un arco narrativo suelto, una meditacion sobre la vida, la mortalidad y los placeres del momento, que va del amanecer a la noche, que no esta presente en el original. El filosofo bebedor de vino de la version de FitzGerald es mas consistentemente hedonista y menos filosoficamente complejo que el Khayyam de la tradicion persa; la melancolia existencial se intensifica, el contexto cultural persa especifico se despoja en gran medida.
Pero la version de FitzGerald tiene un poder poetico que es enteramente suyo, y ha funcionado, para bien y para mal, como el principal medio a traves del cual el mundo occidental ha encontrado a Khayyam. Versos como Un libro de versos debajo de la rama, / una jarra de vino, un pedazo de pan y tu y El dedo que escribe se mueve; y habiendo escrito, / sigue adelante: ni toda tu piedad ni tu ingenio / lo atraera de vuelta para cancelar media linea han entrado en el tejido de la cultura literaria inglesa de una manera que muy pocos poemas traducidos han logrado. La imagen de Omar Khayyam como un libre pensador amante del placer, bebiendo vino bajo las estrellas mientras medita sobre la vanidad de los deseos humanos, debe mas a FitzGerald que al Khayyam historico, pero es una imagen que ha demostrado ser extraordinariamente duradera.
El Legado del Calendario Jalali
El calendario que Omar Khayyam y su equipo disenaron en Isfahan es uno de los logros mas notables de la ciencia medieval. El calendario jalali, inaugurado en 1079 y nombrado en honor al sultan Malik-Shah, fue la culminacion de anos de observacion astronomica sistematica y calculo matematico, y logro una precision que superaba a cualquier calendario entonces en uso en cualquier parte del mundo.
El desafio fundamental del diseno de calendarios es la reconciliacion del ano solar, el tiempo que tarda la tierra en orbitar el sol, con numeros enteros de dias. Dado que el ano solar es de aproximadamente 365,24 dias, cualquier calendario que simplemente utilice anos de 365 dias se desviara de la sincronizacion con las estaciones a una tasa de aproximadamente un dia cada cuatro anos. La solucion adoptada en el calendario juliano, introducido por Julio Cesar en el 46 a.C., fue anadir un dia adicional cada cuatro anos, dando un ano promedio de 365,25 dias. Fue una mejora significativa, pero seguia acumulando un error de un dia aproximadamente cada 128 anos.
El calendario gregoriano, introducido por el papa Gregorio XIII en 1582, refino el sistema juliano omitiendo los dias bisiestos en anos centenales no divisibles por cuatrocientos, dando un ano promedio de 365,2425 dias. Esto redujo el error a aproximadamente un dia cada 3.226 anos, una mejora importante respecto al calendario juliano.
El calendario jalali de Khayyam fue disenado en torno a una determinacion aun mas precisa del ano solar. Su valor calculado de 365,24219858156 dias es notablemente proximo al valor moderno. El sistema de anos bisiestos que utilizo, cuyos detalles no estan del todo claros en las fuentes que se conservan, pero que implicaba anadir dias bisiestos en un patron complejo a lo largo de periodos de varios anos, logro una precision de aproximadamente un dia en 3.770 anos, y algunos calculos sugieren un periodo aun mas largo antes de que se acumule un error de un dia.
La importancia practica del calendario jalali fue considerable. La agricultura, la tributacion, la observancia religiosa y el comercio dependian de un calendario exacto, y el Imperio selyucida, que abarcaba un vasto territorio desde Anatolia hasta Asia Central, necesitaba un sistema fiable para coordinar estas actividades. El calendario jalali cumplio este proposito admirablemente. Siguio utilizandose en diversas formas en Iran durante siglos despues de su introduccion, y constituye la base historica del moderno calendario Solar Hijri irani, que tiene en si mismo una impresionante precision.
Khayyam y la Tradicion Sufi
La relacion entre Omar Khayyam y la tradicion sufi del misticismo islamico es compleja y ha sido objeto de un intenso debate academico. Los interpretes sufis, comenzando por los contemporaneos casi inmediatos del poeta y matematico persa y continuando a lo largo del periodo medieval, leyeron los Rubaiyat como una obra de alegoria mistica en la que el vino representa el amor divino, la taberna la presencia de Dios, el amado el amado divino, y la embriaguez la aniquilacion del ego individual en la union mistica. En esta lectura, Khayyam no era un hedonista ni un esceptico sino un maestro sufi que codificaba la ensenanza espiritual en el lenguaje de la poesia amorosa.
La interpretacion sufi tiene una larga e ilustre genealogia en la cultura literaria persa, y no es implausible como lectura de al menos algunos de los cuartetos. La tradicion de utilizar el vino y la imagineria erotica como simbolos de la experiencia espiritual estaba bien establecida en la poesia persa mucho antes de Khayyam, y muchos de los mas grandes poetas persas, incluidos Rumi, Hafiz y Attar, trabajaron extensamente en este registro simbolico. El argumento de que Khayyam pertenecia a esta tradicion esta respaldado por el hecho de que varios de los cuartetos que se le atribuyen tienen poco sentido si se toman literalmente pero se vuelven filosoficamente coherentes si el vino se entiende como intoxicacion espiritual.
Sin embargo, muchos estudiosos de la literatura persa resisten la interpretacion sufi, al menos como una cuenta exclusiva de lo que significan los poemas. La resistencia a la ortodoxia religiosa expresada en muchos de los cuartetos es demasiado punzante, demasiado especifica y demasiado filosoficamente precisa para explicarse simplemente como meramente simbolica. Cuando Khayyam escribe que los teologos que proclaman las recompensas del paraiso nunca han estado realmente alli y regresado para contarnoslo, esto no es una declaracion mistica vestida con lenguaje alegorico; es un desafio filosofico directo a los fundamentos epistemicos del conocimiento religioso. La vertiente epicurea de los poemas, la valoracion del placer presente sobre la recompensa futura incierta, no se reconcilia facilmente con la tipica depreciacion del placer mundano de la tradicion sufi en favor de la aspiracion espiritual.
La posicion mas defendible es probablemente que los poemas operan simultaneamente en multiples niveles: son, al mismo tiempo, expresiones de escepticismo filosofico genuino, celebraciones de los placeres del momento presente, y posiblemente (en algunos casos, para algunos lectores) vehiculos del simbolismo de la experiencia mistica. La ambiguedad no es un defecto de los poemas sino una caracteristica, una de las cualidades que les ha permitido hablar a lectores de tan variados origenes religiosos y filosoficos a lo largo de diez siglos.
Khayyam y el Escepticismo Filosofico
Uno de los aspectos mas interesantes e historicamente significativos del legado de Omar Khayyam es la controversia que sus poemas generaron, tanto durante su vida como despues, sobre sus creencias religiosas y su relacion con la ortodoxia islamica. El escepticismo expresado en muchos de los cuartetos no era meramente literario; tocaba asuntos de importancia central para la tradicion religiosa en la que vivia, y atrajo respuestas que iban desde la admiracion hasta la condena.
Los cargos contra Khayyam abarcaban desde la mera heterodoxia hasta la herejia manifiesta. Algunos escritores medievales lo acusaron de materialismo, la posicion filosofica de que solo existe la materia y que el alma es por tanto mortal, muriendo con el cuerpo. Otros lo acusaron de epicureismo en sentido estricto, la vision de que el placer es el bien supremo y que el miedo a la muerte es irracional. Otros mas, quiza los mas daninamente, lo acusaron de hipocresisa: manteniendo publicamente las apariencias de la observancia islamica mientras rechazaba privadamente la fe.
El propio Khayyam, en los escritos filosoficos que se conservan en arabe, mantuvo una posicion cuidadosa y ortodoxa en sus lineas generales: aceptaba la existencia de Dios, la superioridad de la profecia sobre la filosofia y la legitimidad de la practica religiosa islamica. Su peregrinacion a La Meca, que emprendio en algun momento despues de la caida de su mecenas Nizam al-Mulk, puede interpretarse como un acto sincero de piedad o como un movimiento defensivo destinado a protegerlo de las acusaciones de herejia; quiza fuera ambas cosas. Los tratados filosoficos no se leen como la obra de un hombre que rechazo el Islam; se leen como la obra de un estudioso que se ocupo seriamente de la tradicion filosofica de su tiempo, incluyendo sus dimensiones teologicas, manteniendo la honestidad intelectual de reconocer los limites de lo que la filosofia podia demostrar.
Los poemas son otra cuestion. En los poemas, la voz cuestionadora es mas directa y menos matizada, el escepticismo mas punzante y menos calificado. Si la brecha entre los escritos filosoficos y la voz poetica representa una contradiccion genuina, un cambio en los puntos de vista de Khayyam a lo largo del tiempo, una distincion entre expresion publica y privada, o simplemente los diferentes registros apropiados para diferentes generos, es imposible determinarlo con certeza. Lo que es claro es que los poemas hablaban de una dimension real de su experiencia y pensamiento, que encontro expresion en la forma lirica precisamente porque esa forma, con su compresion y su ambiguedad, podia acomodar un cuestionamiento de la ortodoxia que habria sido peligroso expresar en la forma mas publica y responsable de la prosa filosofica.
El Cratera Lunar y el Legado En la Ciencia
El impacto de la obra matematica y astronomica de Omar Khayyam fue reconocido en el siglo veinte de una manera distintiva: un crater de impacto lunar fue nombrado en su honor. El crater Khayyam, ubicado en el lado visible de la Luna, honra sus contribuciones a la astronomia y las matematicas y lo coloca en compania de los cientificos, matematicos y exploradores cuyos nombres llevan los crateres de la luna y otros cuerpos celestes.
Este reconocimiento es apropiado. La obra de Khayyam sobre las ecuaciones cubicas marco un avance genuino en la historia de las matematicas, creando una teoria sistematica donde no existia ninguna y sentando las bases para las soluciones algebraicas que los matematicos europeos desarrollarian cinco siglos despues. Su trabajo sobre la teoria de las proporciones y su compromiso con los fundamentos de la geometria euclidiana contribuyeron a una larga tradicion de examen critico de los fundamentos matematicos que eventualmente llevaria a importantes descubrimientos en el siglo diecinueve. Y su calendario, con su extraordinaria precision, es uno de los mayores logros practicos de la astronomia medieval.
Pero el reconocimiento de Khayyam como cientifico se complica por la imagen persistente de el como principalmente un poeta y hedonista, una imagen que la traduccion de FitzGerald hizo mucho por propagar y afianzar. En el imaginario popular occidental, Khayyam sigue siendo principalmente el autor de versos sobre el vino y las rosas y la transitoriedad de la vida humana, y sus logros matematicos siguen siendo conocidos principalmente por los historiadores de la ciencia. El reto de restaurar la plena complejidad de su logro intelectual, cientifico y poeta, matematico y filosofo, un hombre que persiguio tanto la demostracion rigurosa como la expresion lirica, es uno al que los estudiosos y lectores continuan enfrentandose.
La Tradicion Poetica Persa y el Lugar de Khayyam En Ella
Para apreciar el logro de Omar Khayyam como poeta se requiere cierta comprension de la tradicion literaria persa dentro de la cual trabajo, una tradicion de extraordinaria riqueza y sofisticacion que ha producido algunos de los mayores poemas en cualquier idioma. La literatura persa en el periodo clasico, aproximadamente desde el siglo nueve hasta el quince, incluye figuras de importancia capital: Ferdowsi, el autor del Shahnameh (Libro de los Reyes), el monumental epico de la historia y la mitologia iranies; Rumi, el poeta mistico cuyo Masnavi es una de las obras mas profundas de la literatura espiritual islamica; Hafiz, el poeta lirico de Shiraz cuyos ghazales estan entre los poemas tecnicamente mas perfectos y emocionalmente mas complejos en cualquier idioma; y Saadi, el poeta moral de Bushire cuyo Gulistan y Bustan son clasicos de la prosa y el verso persas.
El lugar de Khayyam en esta tradicion es distintivo. No era principalmente un poeta profesional de la manera en que lo eran Ferdowsi o Hafiz; su identificacion primaria era como matematico y filosofo, y los ruba'iyat que se le atribuyen eran una ocupacion secundaria, un vehiculo para expresar reflexiones filosoficas que sus escritos mas formales no podian acomodar facilmente. Esta relacion marginal con el establecimiento literario se refleja en la tradicion manuscrita: los Rubaiyat no fueron reunidos en un divvan autorizado (obras completas) durante su vida, y la transmision de sus poemas es caracteristicamente menos fiable y mas disputada que la de los poetas que estaban mas profesionalmente comprometidos con la empresa literaria.
Pero esta marginalidad es tambien, de manera paradojica, parte de lo que da a los Rubaiyat su calidad particular. El ruba'i es una forma que se presta a la expresion del momento de intuicion, de un pensamiento que ha llegado con la fuerza de una revelacion repentina y exige una expresion inmediata. No requiere la narrativa sostenida ni la estructura elaborada del epico o el masnavi; requiere compresion, precision y la capacidad de empacar un pensamiento o sentimiento complejo en cuatro lineas. Para un matematico y filosofo acostumbrado a la disciplina de la demostracion rigurosa, el ruba'i era una forma ideal: compacta, exacta, y capaz de una especie de inevitabilidad logica, la cuarta linea completando el pensamiento con la fuerza de un teorema demostrado, que ninguna otra forma poetica logra del todo.
La Imagen del Alfarero y Su Arcilla
Entre las imagenes filosoficamente mas ricas de los Rubaiyat se encuentra la figura del alfarero y su arcilla, que aparece en una secuencia de cuartetos que representan uno de los argumentos filosoficos mas sostenidos de la coleccion. La imagen se inspira en la antigua metafora, que se encuentra tanto en la Biblia como en las escrituras islamicas y en la literatura persa, de Dios como alfarero que moldea a los seres humanos con arcilla. Pero en manos de Khayyam la imagen se convierte en un vehiculo para un desafio profundo a la comprension convencional de la justicia divina y la responsabilidad humana.
En una de las secuencias mas famosas, el poeta imagina una reunion de vasijas en el taller de un alfarero. Las vasijas se hablan entre si y se hacen las preguntas que los seres humanos se hacen sobre su propia existencia: Por que nos hizo el alfarero? Por que algunas de nosotras somos rectas y otras defectuosas? Por que el alfarero rompe algunas de sus vasijas? Una vasija, en particular, hace la pregunta mas punzante de todas: fue justo por parte del alfarero crearme solo para destruirme? Y si soy la creacion del alfarero, moldeada por sus manos sin mi eleccion o consentimiento, como puedo ser responsable de los defectos que el me incorporo?
Estas no son preguntas meramente retorical; son desafios filosoficos serios a la doctrina de la justicia divina y el libre albedrio humano. Si Dios es todopoderoso y ha creado a los seres humanos como son, incluyendo sus defectos y vicios, parece injusto castigarlos por esos defectos y vicios. Si Dios es el Alfarero y nosotros somos la arcilla, la responsabilidad moral de lo que somos esta en el creador antes que en lo creado. Este argumento, el argumento del determinismo divino a la incoherencia de la justicia divina, es uno de los problemas mas antiguos y dificiles de la teologia, y la formulacion de Khayyam en el lenguaje de la poesia es notablemente compacta y contundente.
La Influencia Global de Khayyam a Traves de los Siglos
La influencia de Omar Khayyam se extiende a traves de culturas, idiomas y siglos de maneras que pocos otros pensadores medievales han logrado. En el mundo islamico, su obra matematica continuo siendo estudiada y ampliada por eruditos posteriores, y su nombre siguio asociado a los mas altos estandares del rigor matematico. En la tradicion literaria persa, sus cuartetos fueron copiados, imitados y debatidos, con sucesivas generaciones de lectores y criticos que discrepaban vigorosamente sobre su significado, su ortodoxia y su merito literario.
En el mundo occidental, como ya se ha senalado, la influencia llego en gran medida a traves de la traduccion de FitzGerald, y el Omar Khayyam que introdujo a los lectores occidentales era una figura distintiva, romantica, melancolica, hedonista, esceptica, que debia tanto a la sensibilidad victoriana de FitzGerald como al Khayyam historico. Pero la influencia fue real y duradera. Los Rubaiyat moldearon la manera en que una generacion de lectores ingleses y estadounidenses pensaban sobre el placer, la mortalidad y las reivindicaciones de la ortodoxia religiosa, y su imagineria y sus frases entraron en la cultura general de maneras que persisten hasta hoy.
La cultura de club que surgio en torno a la traduccion de FitzGerald es en si misma un fenomeno notable. El Club Omar Khayyam de Londres, fundado en 1892, reunio a algunas de las figuras literarias mas distinguidas de la era para cenas anuales en las que se leia y celebraba los Rubaiyat. El poeta Rudyard Kipling, el estadista y erudito Edmund Gosse, y muchos otros eran miembros o invitados. Clubes similares surgieron en los Estados Unidos y en otros lugares. Los Rubaiyat se convirtieron en un punto de referencia cultural, un atajo para una actitud sofisticada y placenteramente melancolica hacia la transitoriedad de la vida.
En el siglo veinte, los estudiosos y criticos que trabajaban en los estudios literarios persas comenzaron a resistir la tradicion fitzgeraldiana, abogando por una comprension mas historicamente precisa de Khayyam que restaurara sus logros cientificos a su debida prominencia y prestara una atencion mas cuidadosa a la complejidad de su voz poetica. Los estudiosos iranies en particular enfatizaron la importancia de Khayyam como matematico y astronomo y argumentaron que la reduccion de su legado a los Rubaiyat representaba una distorsion de su significado historico.
Esta correccion academica es valiosa e importante. Pero no ha desplazado a los Rubaiyat de su lugar en el imaginario literario mundial, ni deberia hacerlo. Los poemas, ya sea que los leamos en la libre adaptacion de FitzGerald o en traducciones mas fieles del persa, siguen siendo una de las expresiones mas directas y poderosas de una cierta experiencia humana fundamental: la confrontacion con la mortalidad, la conciencia de la brevedad del placer, la negativa a tomar consuelo en las faciles garantias sobre lo que yace mas alla de la tumba. Estos son temas universales que trascienden el contexto historico que les dio origen, y siguen encontrando resonancia en lectores separados de Khayyam por mil anos y miles de kilometros.
El Metodo Cientifico En la Obra de Khayyam
Uno de los aspectos del logro intelectual de Omar Khayyam que merece un enfasis particular es su compromiso con lo que hoy podriamos llamar el metodo cientifico: la insistencia en la demostracion rigurosa, el reconocimiento de lo que se sabe y lo que no se sabe, y la voluntad de llevar la investigacion adonde conduzca en lugar de detenerse en un punto donde los resultados serian convenientes o comodos.
Este compromiso es mas claramente visible en su obra matematica, en particular en su tratamiento de las ecuaciones cubicas. Donde los matematicos anteriores habian resuelto casos especiales y dejado la teoria general incompleta, Khayyam se propuso proporcionar un tratamiento sistematico de todas las formas de ecuaciones cubicas y demostrar geometricamente por que cada forma tiene las soluciones que tiene. Esto requeria no solo habilidad tecnica sino tambien disciplina intelectual: la disciplina de especificar precisamente lo que se ha demostrado y lo que no, de reconocer cuando un resultado no puede establecerse con los metodos actualmente disponibles, y de resistir la tentacion de afirmar mas de lo que el argumento realmente muestra.
Su declaracion explicita de que sus soluciones geometricas de las ecuaciones cubicas no proporcionaban un metodo numerico para calcular soluciones, y su claro reconocimiento de que esto seguia siendo un problema abierto, es un notable ejemplo de honestidad cientifica. Muchos matematicos de menor talento se habrian contentado con presentar las soluciones geometricas como un tratamiento completo y dejar la cuestion numerica sin plantear. Khayyam, en cambio, hizo explicita la brecha entre lo que habia logrado y lo que quedaba por hacer, definiendo asi un programa de investigacion para los matematicos futuros.
La misma honestidad intelectual es visible en su obra astronomica. La reforma del calendario requirio una observacion sistematica extendida, no solo unas pocas mediciones sino anos de esfuerzo sostenido para acumular datos de suficiente calidad que apoyaran la precisa determinacion del ano solar que Khayyam buscaba. La voluntad de esperar buenos datos, de repetir las observaciones, de reconocer las limitaciones de cualquier medicion individual, y de basar las conclusiones solo en evidencias de suficiente calidad es la marca de una mente cientifica del mas alto calibre.
En sus escritos filosoficos, la misma calidad de honestidad intelectual aparece en un registro diferente. En lugar de presentar un sistema filosofico sistematico que afirmara haber resuelto todas las preguntas, Khayyam reconocio repetidamente los limites de lo que la filosofia podia demostrar y la genuina dificultad de las preguntas que planteaba. Esto no era mera modestia sino una posicion filosofica propia: la posicion de que el reconocimiento honesto de la incertidumbre es mas valioso que la falsa confianza de un sistema prematuro.
La Recepcion En Iran y el Mundo Persa
Dentro del mundo de habla persa, la recepcion de Omar Khayyam ha sido mas compleja y mas disputada que la recepcion occidental, configurada por la larga historia de la cultura religiosa islamica, las demandas encontradas de la interpretacion sufi y el desarrollo gradual de una identidad nacional iraní moderna en la que Khayyam figura como un simbolo significativo.
En la Persia medieval y la cultura islamica en general, los elementos escepticos y hedonistas de los Rubaiyat hicieron de Khayyam una figura controvertida. El gran poeta y filosofo sufi Rumi, que escribia en el siglo trece, conocia la reputacion de Khayyam y se ocupo implicitamente de su escepticismo. Al-Ghazali, el gran teologo de la madrasa Nizamiyyah de Bagdad, cuya carrera intelectual se superpondria a la de Khayyam y que era, al igual que Khayyam, en cierto sentido un producto del mecenazgo de Nizam al-Mulk, represento una respuesta muy diferente al escepticismo filosofico: en lugar de abrazar la incertidumbre, al-Ghazali buscaba superarla a traves de una combinacion de argumento teologico y experiencia mistica sufi.
En el periodo moderno, Khayyam se convirtio en importante para el proyecto de la identidad nacional iraní de una manera distintiva. Los siglos diecinueve y veinte vieron el surgimiento de un fuerte sentido de identidad nacional iraní que miraba atras hacia la tradicion clasica persa como su fundamento cultural, y Khayyam, junto con Ferdowsi, Hafiz, Saadi y Rumi, se convirtio en una figura central de esta tradicion. Los intelectuales iranies celebraron sus logros matematicos y astronomicos como evidencia de la profundidad historica y la sofisticacion de la ciencia iraní, y su poesia filosofica fue leida como una expresion de un espiritu iraní distintivo de investigacion e independencia.
Al mismo tiempo, la cultura politica islamista que domino Iran despues de la revolucion de 1979 vio la celebracion del vino por parte de Khayyam, su escepticismo filosofico y su reputacion de heterodoxia con sospecha. Las tensiones entre el Khayyam de la tradicion literaria nacional y el Khayyam de la lectura religiosa mas conservadora de la cultura islamica no se han resuelto plenamente, y continuan haciendolo una figura algo disputada en la cultura de la Republica Islamica de Iran.
Las Matematicas de la Infinidad y el Problema de los Irracionales
Entre los aspectos filosoficamente mas sutiles del legado matematico de Omar Khayyam se encuentra su compromiso con la cuestion de los numeros irracionales y la teoria de la proporcion. Esto puede parecer una cuestion tecnica de interes solo para los historiadores de las matematicas, pero en realidad toca preguntas profundas sobre la naturaleza del numero y la cantidad que habian perturbado a los matematicos desde el descubrimiento de las magnitudes inconmensurables en la antigua Grecia, el hallazgo de que la diagonal de un cuadrado no puede expresarse como un multiplo racional de su lado.
El tratamiento griego antiguo de la razon y la proporcion, codificado en los Elementos de Euclides, distinguia cuidadosamente entre numeros (que eran numeros enteros o fracciones de numeros enteros) y magnitudes (que eran cantidades geometricas como longitudes, areas y volumenes). El quinto libro de los Elementos, que trata la teoria de la proporcion aplicada a las magnitudes, era una de las partes tecnicamente mas exigentes y filosoficamente mas significativas de las matematicas griegas. Su concepto clave, la definicion de cuando dos razones son iguales, estaba disenado precisamente para manejar el caso de magnitudes inconmensurables sin exigir que se expresaran como numeros.
Para la epoca de Khayyam, los matematicos islamicos habian comenzado a cuestionar la estricta separacion griega entre numeros y magnitudes, preguntandose si las cantidades irracionales, cantidades como la raiz cuadrada de dos que no pueden expresarse como fracciones, podian legitimamente llamarse numeros. Khayyam se ocupo de esta cuestion en sus escritos matematicos, argumentando que la definicion de proporcion en el quinto libro de los Elementos de Euclides deberia extenderse para cubrir todas las razones, incluidas las que involucran lo que hoy llamariamos numeros irracionales. Este es un paso sutil pero importante: equivale a tratar las cantidades irracionales como numeros genuinos en el mismo pie que los racionales, no simplemente como magnitudes geometricas que por casualidad resisten la expresion numerica.
La plena realizacion de este programa, la definicion rigurosa de numeros reales que incluye tanto a racionales como a irracionales, no se lograria hasta la obra de Richard Dedekind y Georg Cantor en el siglo diecinueve, quienes dieron definiciones matematicas precisas de los numeros reales que podian manejar cantidades inconmensurables. Pero la intuicion de Khayyam de que la restriccion del numero a lo racional era demasiado estrecha, y de que se necesitaba una teoria mas inclusiva, fue un paso genuino en la direccion de este desarrollo posterior.
Su compromiso con el postulado de las paralelas en sus comentarios sobre Euclides fue igualmente visionario. Khayyam noto que el postulado de las paralelas era logicamente diferente de los otros postulados euclidianos, mas complejo y menos intuitivamente obvio, e intento derivarlo de suposiciones mas fundamentales sobre la naturaleza de las lineas rectas y los angulos. Su intento fracaso, como estaban destinados a fracasar todos esos intentos: el postulado de las paralelas es genuinamente independiente de los otros axiomas. Pero el intento en si mismo fue filosoficamente importante. La posibilidad de geometrias en las que el postulado de las paralelas no se cumple, las geometrias no euclidianas, no se considero seriamente hasta los siglos dieciocho y diecinueve, pero el cuestionamiento de Khayyam sobre el estatus especial del postulado anticipa este desarrollo.
Nizam Al-Mulk: Mecenazgo y Politica
La carrera de Omar Khayyam no puede entenderse plenamente sin prestar atencion a la figura de Nizam al-Mulk, el gran visir selyucida que fue su principal mecenas y cuyo apoyo hizo posible la reforma del calendario en Isfahan. Nizam al-Mulk, nacido Abu Ali Hasan ibn Ali Tusi en 1018, fue uno de los hombres de Estado mas notables del mundo islamico medieval, un hombre de genuino genio administrativo que sirvio como visir a dos sultanes selyucidas sucesivos, Alp Arslan y Malik-Shah, durante un periodo de mas de treinta anos.
Nizam al-Mulk no era simplemente un burocrata o un cortesano; era un intelectual por derecho propio, el autor del Siyasatnama (Libro del Gobierno), un sofisticado tratado sobre la teoria y la practica del gobierno que se basa en fuentes islamicas, persas y clasicas y se ocupa seriamente de cuestiones de justicia, administracion y la relacion entre gobernantes y gobernados. Era tambien un gran mecenas de la educacion: la red de madrasas conocidas como las Nizamiyyah, que establecio en todo el Imperio selyucida, se convirtio en una de las instituciones educativas mas importantes del mundo islamico medieval, y su apoyo a la famosa madrasa de Bagdad donde enseñaba el gran teologo y filosofo al-Ghazali dio forma institucional a su compromiso con el aprendizaje islamico.
La relacion entre Nizam al-Mulk y Khayyam no era simplemente la de mecenas y cliente. Ambos eran intelectuales comprometidos con las preguntas centrales de su epoca, y la historia legendaria de sus dias de estudiantes compartidos, sea cual sea su base historica, refleja un sentido real de que sus carreras eran complementarias: el visir que construyo instituciones y el estudioso que busco el conocimiento por si mismo. La invitacion de Nizam al-Mulk a Khayyam para reformar el calendario persa fue un acto de mecenazgo ilustrado que entendia que la mejora del conocimiento practico requeria el apoyo de la investigacion pura. Sin su respaldo, el programa astronomico que produjo el calendario jalali quiza nunca se hubiera intentado.
El asesinato de Nizam al-Mulk en 1092, llevado a cabo por un agente del movimiento Nizari Ismaeli de Hassan-i-Sabbah, fue un golpe catastrofico para la cultura de aprendizaje y mecenazgo que habia hecho posible la obra de Khayyam en Isfahan. La muerte del sultan Malik-Shah ese mismo ano elimino el otro pilar de apoyo, y la inestabilidad politica posterior altero fundamentalmente las condiciones de la vida intelectual en la corte selyucida. El periodo de mayor productividad de Khayyam en la corte de Isfahan habia terminado, y las ultimas decadas de su vida estuvieron marcadas por una retirada relativa de la escena intelectual publica que habia caracterizado sus anos de madurez.
Principales Obras
Tratado sobre las demostraciones de los problemas del algebra y la Muqabala: escrito alrededor de 1070, esta es la obra matematica mas importante de Khayyam, que proporciona el primer tratamiento sistematico de las ecuaciones cubicas mediante metodos geometricos que implican la interseccion de secciones conicas. Establecio la clasificacion de las ecuaciones cubicas y proporciono soluciones geometricas para todas las formas entonces reconocidas.
Comentario sobre los Elementos de Euclides: un extenso trabajo sobre los fundamentos de la geometria euclidiana, que aborda en particular la teoria de la proporcion en el Libro Quinto y el estatus del postulado de las paralelas. Esta obra anticipa los desarrollos posteriores en la teoria de los numeros reales y en la geometria no euclidiana.
Nauruz Nameh: un tratado sobre la festividad del ano nuevo persa de Nowruz, que se basa en las tradiciones historicas y culturales persas y refleja el compromiso de Khayyam con el mundo cultural persa mas amplio.
Sobre el ser y la necesidad: un tratado filosofico en arabe que se ocupa de la tradicion neoplatonica y aristotelica sobre la cuestion de los modos del ser y la distincion entre existencia necesaria y contingente.
Sobre la existencia: otro tratado filosofico en arabe, que explora los grados del ser en la jerarquia neoplatonica y la relacion entre Dios y el mundo creado.
El calendario jalali: el resultado del programa astronomico colaborativo llevado a cabo en Isfahan bajo la direccion de Khayyam, inaugurado en 1079 y que representa el calendario solar mas exacto ideado en el mundo medieval.
Los Rubaiyat (Ruba'iyat): la coleccion de cuartetos persas atribuidos a Khayyam, que varian en numero segun la fuente del manuscrito, constituyen uno de los conjuntos de poesia lirica mas celebrados del mundo.
Las Preguntas Eternas de Khayyam
En el corazon del legado de Omar Khayyam, a traves de todas las dimensiones diferentes de su logro, hay un compromiso con hacer preguntas dificiles y negarse a contentarse con respuestas faciles. Como matematico, se pregunto como seria una teoria sistematica de las ecuaciones cubicas, y la construyo, reconociendo tanto su poder como sus limitaciones. Como astronomo, se pregunto que tan preciso podria hacerse un calendario solar si se combinaban anos de observacion sistematica con la mejor teoria matematica disponible, y lo averiguo, produciendo un calendario cuya precision no fue superada en Europa durante mas de quinientos anos. Como filosofo, se pregunto que sabemos realmente sobre las grandes preguntas de la existencia, la conciencia y la justicia divina, y encontro que la respuesta honesta era: menos de lo que las confiadas proclamaciones de la teologia ortodoxa sugeñan.
Y como poeta, ya sea que todos los cuartetos que se le atribuyen sean genuinamente suyos o no, dio expresion a lo que se siente al mantener estas preguntas abiertas, al vivir con la incertidumbre en lugar de resolverla prematuramente. La voz de los Rubaiyat no es la voz de la desesperacion; es la voz de un hombre que toma la brevedad de la vida suficientemente en serio como para saborearla, que toma el misterio de la existencia suficientemente en serio como para cuestionarlo, y que toma los placeres de la amistad y el vino y la belleza del mundo suficientemente en serio como para celebrarlos incluso con el conocimiento de que pasaran.
Esta combinacion de rigor intelectual y franqueza emocional es rara en cualquier tradicion y en cualquier periodo. Es lo que da durabilidad al legado de Khayyam. No puede ser capturado en una sola imagen, ni el hedonista de la version de FitzGerald ni el mistico de la tradicion sufi ni el frio cientifico de la reconstruccion del historiador, porque era genuinamente todas estas cosas y mas. Era un ser humano de dones inusuales que uso esos dones para preguntar, con inusual persistencia e inusual honestidad, que significa estar vivo en un universo que no responde a nuestras preguntas.
Khayyam y la Pregunta de la Mortalidad
La meditacion de Khayyam sobre la mortalidad no es abstracta ni academica. Surge de la experiencia directa de un hombre que vio morir a sus patrones, que experimento la inestabilidad de la fortuna cortesana, que observo el paso de los anos con la misma precision con que observaba el movimiento de los astros. Los cuartetos que tratan de la muerte no son ejercicios literarios convencionales en el topico de la vanitas; son expresiones de una confrontacion genuina con el hecho de la finitud humana.
En algunos de los cuartetos mas poderosos, la imagen de los muertos se convierte en un vehiculo para una meditacion sobre la continuidad entre los vivos y los muertos. La arcilla de la que estamos hechos es la misma arcilla que forma la tierra de los cementerios; las rosas que crecen sobre las tumbas se nutren de los cuerpos de los muertos. El ciclo natural de la vida y la muerte, lejos de ser una fuente de consuelo convencional de tipo apologetico, se convierte en la base de una vision de la continuidad que no requiere la inmortalidad personal: somos parte del mundo natural, regresamos a el, y eso, sugieren los poemas, es tanto como podemos saber con certeza sobre nuestra relacion con el todo.
Esta vision no es nihilista. No conduce a la conclusion de que la vida carece de valor porque es breve. Por el contrario, la brevedad misma es lo que hace que los placeres sean preciosos: precisamente porque el vino se bebera solo una vez, el beber es sagrado; precisamente porque el amado es transitorio, el amor es inestimable. La logica de los Rubaiyat no es la logica de la desesperacion sino la logica del carpe diem, del aprovechamiento consciente del momento presente en el pleno conocimiento de su transitoriedad.
Esta es una posicion filosofica que tiene paralelos en muchas tradiciones, desde el epicureismo griego hasta el budismo, desde el estoicismo romano hasta las reflexiones sobre la impermanencia de la tradicion japonesa. Pero la formulacion de Khayyam es distintivamente suya: nacida de la confluencia de la precision matematica, la observacion astronomica, la investigacion filosofica y el don lirico que caracteriza su obra en su conjunto. Es una voz que habla desde la especificidad de la civilizacion islamica medieval de Khorasan, y al mismo tiempo habla a la condicion humana universal.
Khayyam En el Siglo Veintiuno
La reputacion de Omar Khayyam en el siglo veintiuno es mas rica y mas matizada que en cualquier periodo anterior. Gracias a la obra de generaciones de historiadores de las matematicas, filosofos y estudiosos de la literatura persa, el cuadro del hombre ha alcanzado una complejidad que hace justicia a la realidad de su logro multidimensional.
Los historiadores de las matematicas han establecido con firmeza el lugar de Khayyam en la historia del algebra, situando su tratamiento de las ecuaciones cubicas en su contexto apropiado dentro del desarrollo de las matematicas islamicas y mostrando sus conexiones tanto con los matematicos anteriores que lo precedieron como con los matematicos europeos posteriores que completaron el programa que el habia comenzado. Los historiadores de la astronomia han documentado la precision notable del calendario jalali y han situado la reforma del calendario de Isfahan dentro de la larga historia de la astronomiа islamica. Los estudiosos de la filosofia islamica han analizado sus tratados filosoficos con detenimiento y los han situado dentro de los debates intelectuales de su epoca.
Los estudiosos de la literatura persa han realizado el paciente trabajo filologico de intentar establecer un corpus mas fiable de los cuartetos genuinos de Khayyam, distinguiendolos de los que fueron atribuidos a el falsamente a lo largo de los siglos. Este trabajo es tentativo y nunca puede ser definitivo dada la naturaleza de la tradicion manuscrita, pero ha producido una comprension mas precisa de los temas y preocupaciones que caracterizan los poemas mas probablemente autenticos de Khayyam.
Y los comparatistas literarios han situado la recepcion occidental de Khayyam a traves de FitzGerald en su contexto mas amplio, mostrando como la traduccion de FitzGerald fue modelada por las preocupaciones y las sensibilidades de la Inglaterra victoriana y como esa modelacion tanto ilumino como distorsiono el Khayyam original. Esta critica de la mediacion cultural de FitzGerald no ha reducido el valor de los Rubaiyat en ingles como obra de arte por derecho propio, sino que ha ayudado a lectores y estudiosos a entender mejor la distincion entre el Khayyam de FitzGerald y el Khayyam historico.
El resultado es una comprension de Omar Khayyam que hace justicia tanto a su especificidad historica, un matematico y poeta del siglo once en el mundo islamico medieval, como a su resonancia universal, un pensador y poeta cuyas preguntas siguen siendo las nuestras. Es precisamente esta combinacion lo que hace que su legado sea tan duradero y tan significativo.
Conclusion
Omar Khayyam fue uno de los intelectos mas notables del mundo medieval, un hombre que combino el genio matematico, la precision astronomica, la profundidad filosofica y el poder lirico de una manera que tiene pocos paralelos en cualquier epoca o cultura. Nacido en Nishapur en 1048 y muerto alli ochenta y tres anos despues, vivio a traves de uno de los periodos mas turbulentos y brillantes de la civilizacion islamica, contribuyendo a su legado cientifico y literario de maneras que continuan resonando casi mil anos despues de su muerte.
Su obra matematica sobre las ecuaciones cubicas represento el estado del arte en algebra durante cinco siglos, hasta que los matematicos europeos desarrollaron los metodos algebraicos que el habia previsto pero no podia proporcionar. Su reforma del calendario persa produjo un sistema mas exacto que el calendario gregoriano que Europa adoptaria cinco siglos despues. Sus escritos filosoficos se ocuparon seria y honestamente de las preguntas fundamentales sobre la existencia y la justicia divina, reconociendo con inusual honestidad intelectual lo que la razon podia y no podia demostrar. Y sus cuartetos, comprimidos, precisos, filosoficamente intensos y liricamente hermosos, han hablado a lectores a lo largo de diez siglos con una franqueza que trasciende el contexto cultural que les dio vida.
Occidente encontro a Khayyam principalmente a traves de la extraordinaria adaptacion libre de FitzGerald, que lo transformo en una figura de melancolia victoriana y placer epicureo que capturaba algo real sobre los poemas al tiempo que distorsionaba y simplificaba mucho mas. La recuperacion academica del Khayyam historico, matematico, astronomo, filosofo y poeta, es un proyecto en curso que enriquece antes que disminuye el legado de los Rubaiyat, anadiendo a la figura romantica de la version de FitzGerald la plena complejidad de un intelectual islamico medieval en el apogeo de su civilizacion.
Omar Khayyam sigue siendo lectura esencial para cualquiera que quiera entender el alcance y la profundidad de la cultura intelectual islamica medieval, la historia de las matematicas y la astronomia antes del Renacimiento europeo, o la tradicion de la poesia lirica persa. Es tambien lectura esencial para cualquiera que alguna vez se haya sentado con las grandes preguntas de la existencia, preguntas sobre la mortalidad, la justicia, el valor del placer frente a la muerte, y se haya negado a contentarse con respuestas faciles. En esa negativa, tanto como en cualquier logro especifico, reside la significacion perdurable de su vida y su obra.
Fuentes
https://www.countryreports.org https://mathshistory.st-andrews.ac.uk/Biographies/Khayyam/ https://www.iranicaonline.org/articles/khayyam-omar https://plato.stanford.edu/entries/omar-khayyam/ https://mathshistory.st-andrews.ac.uk/HistTopics/Arabic_mathematics/ https://irandataportal.syr.edu/cultural-heritage https://history.mcs.st-and.ac.uk/Biographies/Khayyam.html https://archive.org/details/rubaiyatofomarkh00khayyam https://academic.oup.com/jis/article/1/1/1/679148 https://www.khanacademy.org/humanities/world-history/medieval-times/islamic-empire/a/the-golden-age-of-islam https://www.iranicaonline.org/articles/calendars https://www.jstor.org/stable/3040882 https://www.loc.gov/item/2021666019/ https://www.aljazeera.net/culture/2019/5/18/omar-khayyam-persa-astronomo-poeta-y-cientifico https://researchgate.net/publication/351118713_The_institution_of_the_Jalali_calendar_in_1079_CE
Khayyam y la Tradicion Matematica Islamica
La matematica islamica en el periodo clasico, desde el siglo nueve hasta el siglo doce, constituyo uno de los episodios mas creativos en la historia de las matematicas. Los eruditos que trabajaban en Baghdad, en Samarkanda, en Isfahan y en ciudades de todo el mundo islamico no se limitaron a preservar y transmitir el legado matematico griego, sino que lo extendieron de maneras fundamentales, abriendo nuevas areas de investigacion y resolviendo problemas que los griegos habian dejado sin respuesta.
En algebra, el programa comenzado por Al-Kharizmi en el siglo nueve fue llevado mas alla de las ecuaciones cuadraticas por una serie de matematicos, cada uno de los cuales aportaba su pieza al conjunto emergente. La resolucion de las ecuaciones cubicas fue el problema central de este progreso, y representaba el limite de lo que el algebra de la epoca podia manejar. El enfoque geometrico que Khayyam trajo a este problema, utilizando la interseccion de secciones conicas para construir soluciones, fue una innovacion conceptual de primer orden. Reclutaba para el servicio del algebra los recursos de la geometria analitica que los griegos habian desarrollado para propositos completamente diferentes, y en el proceso anticipaba en varios siglos el ideal de la geometria coordinada de Descartes.
En astronomia, el programa de observacion sistematica que culmino en el calendario jalali fue parte de una larga tradicion de astronomia islámica que habia comenzado con la traduccion de Ptolomeo y habia avanzado a traves de los trabajos de Al-Battani, Ibn Yunus y muchos otros. Lo que distinguia el trabajo de Khayyam en Isfahan no era solo su precision tecnica sino su claridad sobre el proposito practico que servia: la reforma de un calendario que estuviera adecuadamente sincronizado con el movimiento real de la tierra alrededor del sol. La astronomia al servicio del calendario era astronomia al servicio de la vida humana, y Khayyam lo entendia perfectamente.
En filosofia, el trabajo de Khayyam se insertaba en la gran corriente de la filosofia islamica que habia sido inaugurada por Al-Kindi y desarrollada por Al-Farabi e Ibn Sina. Esta tradicion habia asumido el reto de armonizar la filosofia griega, en particular la logica y la metafisica de Aristoteles y el pensamiento de los neoplatonicos tardios, con la revelacion islamica. Khayyam participaba en esta empresa, pero con una independencia de espiritu que lo llevaba a reconocer las limitaciones de lo que la filosofia, incluso en sus formas mas desarrolladas, podia establecer definitivamente.
La obra de Khayyam fue posible porque vivia en el momento de mayor creatividad de esta tradicion matematica islamica, y porque tuvo la fortuna de contar con el mecenazgo ilustrado del Imperio selyucida en su apogeo. Sin Nizam al-Mulk y el sultan Malik-Shah, sin el observatorio de Isfahan y el equipo de astronomos que le dieron los medios para sus observaciones, la reforma del calendario jalali habria sido imposible. Sin la cultura intelectual de Samarkanda y Nishapur, que le proporcionaron la formacion en matematicas y filosofia que necesitaba, su tratado sobre las ecuaciones cubicas no habria podido escribirse. Khayyam fue un genio individual, pero tambien fue el producto y el representante de una civilizacion en su apogeo.
Khayyam y la Experiencia del Tiempo
Una de las caracteristicas mas notables de la vida y la obra de Omar Khayyam es la multiple dimension temporal en la que se inscribe. Como astronomo, estudio el tiempo en su dimension mas objetiva y cuantificable: el tiempo como el movimiento regular y medible de los cuerpos celestes, el tiempo como la duracion que puede expresarse con precision matematica hasta la millonesima de dia. Como matematico, trabaja con una clase de tiempo que no es el tiempo fisico sino el tiempo logico de la demostracion, la secuencia de pasos que van de las premisas a la conclusion con la inevitabilidad de la deduccion formal. Como filosofo, reflexionaba sobre el tiempo como dimension de la existencia contingente, la caracteristica de los seres que podian existir o no existir, que comenzaban en un momento y terminaban en otro. Y como poeta, experimentaba el tiempo como urgencia vivida, como la conciencia del limite que hace que cada momento sea precioso.
Estas cuatro dimensiones del tiempo, la astronomica, la logica, la metafisica y la existencial, se entrecruzan en la obra de Khayyam de maneras que son distintivas de su genio particular. El calendario que calculo con tanta precision no era para el simplemente un sistema de medicion abstracto; era el marco dentro del cual se desarrollaba la vida humana, la estructura que daba forma al ciclo anual de la agricultura y los festivales, del trabajo y el descanso, del comienzo de las cosas y de su fin. Y los cuartetos que meditaban sobre la brevedad de la vida no eran para el ejercicios literarios convencionales; eran expresiones de una conciencia agudizada por anos de observacion astronomica de los movimientos regulares y eternos de los cuerpos celestes frente a los cuales la vida humana aparecia, por contraste, como extraordinariamente breve y extraordinariamente preciosa.
Esta sensibilidad ante el tiempo, esta conciencia simultanea del tiempo astronomico en su dimension de eternidad y del tiempo existencial en su dimension de urgencia, es uno de los rasgos mas caracteristicos de la inteligencia de Khayyam y uno de los factores que dan a su obra su particular resonancia. El hombre que mas exactamente midio el tiempo es tambien el que mas directamente confronto su significado para la vida humana.
Khayyam y el Idealismo Filosofico
Una dimension del pensamiento filosofico de Khayyam que merece atencion especial es su tratamiento de la relacion entre el ser ideal y el ser material. En la tradicion neoplatonica en la que se formo, el mundo material era entendido como una sombra o una imagen del mundo de las formas o ideas, realidades mas altas que el mundo fisico no podia nunca igualar del todo. Las matematicas tenian un lugar especial en esta tradicion: los objetos matematicos, los circulos perfectos y las lineas sin grosor de la geometria, no existian en el mundo fisico sino en el mundo del pensamiento puro, y sin embargo regian el mundo fisico con una precision que ningun objeto fisico podia nunca alcanzar completamente.
Khayyam como matematico vivia en este mundo de abstracciones perfectas, construyendo sus soluciones geometricas de las ecuaciones cubicas en el espacio de las formas ideales. Y Khayyam como poeta habitaba el mundo contingente e imperfecto de la vida humana, donde el vino que se bebe es vino real y no la idea del vino, donde el amado es una persona real y no la idea de la belleza, donde la muerte que llega es la muerte real y no la idea de la finitud. La tension entre estos dos mundos, el mundo de la perfeccion matematica y el mundo de la contingencia humana, esta en el corazon de la obra de Khayyam, y es lo que le da su particular intensidad.
Esta tension no se resuelve en la obra de Khayyam. No se afirma que el mundo matematico sea la unica realidad, ni que el mundo humano sea la unica realidad. Se mantienen en tension, y esa tension es productiva: genera la agudeza del pensamiento matematico, que trabaja con la precision de lo ideal, y genera la intensidad del sentimiento poetico, que trabaja con la urgencia de lo real. Es esta doble capacidad, para la abstraccion y para la experiencia inmediata, la que hace de Khayyam una figura tan singular en la historia intelectual de la humanidad.
La Imagen del Libro En los Rubaiyat
Junto con la imagen del alfarero y la arcilla y la imagen de la copa de vino, una de las imagenes mas recurrentes y filosoficamente cargadas de los Rubaiyat es la del libro. En algunos cuartetos, el universo mismo es imaginado como un libro cuya escritura no puede ser borrada o corregida: el universo es fijo, determinado, y el ser humano es solo un lector de un texto cuyo autor no consulto con los personajes antes de escribir sus destinos. Esta imagen del libro del destino tiene una larga historia en la literatura religiosa islamica, persa y semita en general, y en manos de Khayyam adquiere una dimension filosofica peculiar.
La imagen que mas claramente resume este tema es la del Dedo Moviente que escribe y, habiendo escrito, sigue adelante: ni toda tu piedad ni tu ingenio lo atraera de vuelta para cancelar media linea. Esta imagen, famosamente preservada en la version de FitzGerald aunque con variaciones importantes respecto a las versiones persas originales, expresa de manera compacta la vision de un cosmos determinado en el que el acontecimiento pasado es irrevocable y el futuro esta fijado. Frente a esta irrevocabilidad, la respuesta de los Rubaiyat no es la resignacion pasiva sino la celebracion activa del presente: si el futuro esta escrito y el pasado no puede cambiarse, entonces el unico espacio de accion y de goce es el momento presente, el instante en que la vida se hace vivible por el placer del vino, de la compania, de la belleza del mundo.
Esta vision no es fatalismo en el sentido vulgar de la palabra. No implica que el esfuerzo sea inutil o que las elecciones no importen. Implica, mas bien, que la actitud correcta hacia la condicion humana es la de una celebracion luicida, la aceptacion sin amargura de los limites de la condicion humana combinada con la afirmacion activa de lo que dentro de esos limites tiene valor y dignidad. Es una vision filosofica que se gana la seriedad intelectual que Khayyam le presta, y que ha seguido ganando la atencion de lectores de muy diferentes tradiciones filosoficas y religiosas a lo largo de los siglos.
Los cuartetos de Khayyam sobre el libro del destino, sobre la eternidad del pasado y la brevedad del presente, sobre la imposibilidad de saber con certeza lo que aguarda despues de la muerte, forman un conjunto de reflexiones sobre la condicion humana que no tiene un equivalente exacto en ninguna otra tradicion literaria. Son unicamente suyos, en el sentido de que solo una mente formada simultaneamente en la precision de las matematicas, la observacion de la astronomia, la sistematicidad de la filosofia y la intensidad de la poesia persa podia haber producido estas particular combinacion de rigor y lirismo, de escepticismo y celebracion, de conciencia de la muerte y amor a la vida.
El Nombre Khayyam y Su Significado Simbolico
El apellido Khayyam, que en arabe significa fabricante de tiendas, ha sido objeto de reflexion simbolica desde la Edad Media. Algunos interpretes han visto en el una metafora de la condicion humana: el ser humano es, como una tienda, una estructura provisional, montada para el tiempo de una vida y luego desmontada cuando esa vida termina. En esta lectura, el nombre del poeta es en si mismo un poema, una condensacion de la tematica central de los Rubaiyat en una sola palabra.
Sea o no intencionada esta lectura simbolica, hay algo adecuado en la asociacion del nombre con la idea de la provisionalidad. Toda la obra poetica de Khayyam gira en torno a la conciencia de que nuestra estancia en el mundo es temporal, que somos huespedes en un universo que existia antes de nosotros y existira despues, que la tienda de la vida se levanta y se desmonta en un periodo que, medido contra la eternidad que Khayyam podia observar en los movimientos de los astros, es apenas un instante.
Esta conciencia de la provisionalidad no genera en los Rubaiyat melancolia paralizante sino todo lo contrario: una urgencia alegre, una disposicion a celebrar lo que hay mientras lo hay, a beber el vino disponible antes de que la tienda se desmonte y ya no haya oportunidad. Es la urgencia de quien sabe que el tiempo es limitado y que, por tanto, cada momento de placer, de amistad, de belleza y de reflexion es en si mismo un acto de resistencia contra la nada que espera al final del camino. En este sentido, los Rubaiyat de Omar Khayyam son no solo una obra de arte sino una filosofia de vida, expresada con la economia y la precision que solo la gran poesia puede lograr.
La grandeza de Omar Khayyam reside precisamente en esta fusion de lo eterno y lo efimero, del calculo preciso y de la emocion directa, de la ciencia y del arte, de la pregunta sin respuesta y del placer que no necesita ninguna respuesta para justificarse. Es por eso que su nombre y su obra siguen vivos despues de casi mil anos, y que sus cuartetos, en cualquier idioma en que se lean, siguen resonando con la fuerza de algo esencial y verdadero sobre la condicion humana.

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