Viajes y Turismo
Viajes y Turismo en Hungría
Alertas de viaje, moneda, clima, transporte, salud e información de seguridad para visitantes en Hungría.
Información Práctica
Estado de alertas de viaje, moneda, clima y detalles de transporte.
- Estado de Alerta de Viaje
- Nivel 1: Tomar Precauciones Normales
- Diferencia Horaria
- UTC+1 (6 horas adelante de Washington, DC, durante la Hora Estándar)
- Moneda
- florín (HUF)
- Clima
- Templado; inviernos fríos, nublados y húmedos; veranos cálidos
- Grupos Étnicos
- Húngaros 89.9%, Gitanos 4%, Alemanes 2.6%, Serbios 2%, Eslovacos 0.8%, Rumanos 0.7%
- Día Feriado Nacional
- Día de San Esteban, 20 de agosto (1083); nota - conmemora su canonización y la transferencia de sus restos a Buda (ahora Budapest) en 1083
- Coordenadas Geográficas
- 47 00 N, 20 00 E
- Ubicación
- Europa Central, noroeste de Rumania
- Aeropuertos
- 43
Destinations
Regions and cities, top sights, national parks, UNESCO sites, and festivals for visitors.
Geografía y Regiones
Hungría se encuentra situada en la cuenca carpática, en el corazón de Europa Central, rodeada por siete países: Austria al oeste, Eslovaquia al norte, Ucrania al noreste, Rumanía al este, Serbia al sur, Croacia al suroeste y Eslovenia al noroeste. Con una superficie de aproximadamente 93.000 kilómetros cuadrados, es un país de tamaño mediano que sin embargo concentra una densidad extraordinaria de atracciones naturales, culturales e históricas.
La geografía de Hungría está dominada por la cuenca carpática, una gran depresión rodeada por los Cárpatos y los Alpes Dináricos que le confiere al país un carácter de espacio interior, protegido y definido por las montañas circundantes que no están dentro de sus fronteras actuales. El río Danubio, uno de los grandes ríos de Europa, atraviesa el país de norte a sur dividiendo Hungría en dos grandes regiones: Transdanubia al oeste y las llanuras al este. El Tisza, el segundo río más importante del país, recorre las llanuras orientales de norte a sur.
El territorio húngaro puede dividirse en tres grandes regiones geográficas. La Gran Llanura o Alföld ocupa más de la mitad del país, el este y el centro, y es una inmensa planicie que se extiende hacia el este hasta los Cárpatos, con una altitud media inferior a los 200 metros sobre el nivel del mar. Esta llanura fue durante siglos el corazón de la cultura pastoril húngara y hoy es la principal región agrícola del país, conocida por sus cultivos de trigo, maíz y girasol que cubren extensiones interminables bajo un cielo que parece más grande que en ningún otro lugar de Europa.
Transdanubia, al oeste del Danubio, es una región más variada, con colinas suaves, pequeñas montañas y el Lago Balatón en su centro. Es aquí donde se encuentran algunas de las ciudades más antiguas del país, como Pécs, Győr y Sopron, y donde la influencia austro-húngara del pasado se hace más visible en la arquitectura y la cultura. Las Montañas del Norte, al norte de la Gran Llanura, forman una cadena de colinas y mesetas con bosques densos que incluyen las zonas vinícolas de Eger y Tokaj, y las espectaculares cavernas calizas de Aggtelek.
Budapest, la capital, se encuentra en el punto donde el río Danubio abandona su curso montañoso del norte y entra en la gran llanura del sur, un emplazamiento estratégico que explica por qué este lugar ha sido habitado de forma continua desde la Edad de Piedra. Con una población metropolitana de casi dos millones de personas, Budapest es la ciudad más grande del país por un margen enorme, y concentra la mayor parte de la actividad económica, cultural y política de Hungría.
Las principales ciudades regionales fuera de Budapest son Debrecen, en el este, la segunda ciudad del país y capital histórica de la Gran Llanura húngara, conocida como la ciudad calvinista por su asociación histórica con el protestantismo reformado y por su gran iglesia reformada de color arena que domina la plaza principal. Miskolc, en el norte, es un importante centro con un castillo medieval espectacular en las colinas circundantes y el acceso más conveniente a las cuevas de Aggtelek. Pécs, en el sur, es una de las ciudades más bellas y culturalmente ricas del país, con herencias romanas, medievales y otomanas. Eger, en el norte, es famosa por su castillo histórico, su arquitectura barroca espléndidamente conservada y sus vinos de fama internacional. Y Sopron, en el extremo occidental, es quizás la ciudad mejor conservada arquitectónicamente, con un centro histórico medieval casi intacto que hace de ella una pequeña joya casi desconocida para el turismo internacional.
El Lago Balatón merece mención especial como elemento geográfico fundamental de Hungría. Con 77 kilómetros de largo y entre 1,5 y 14 kilómetros de ancho, es el lago más grande de Europa Central, aunque su profundidad media es solo de unos tres metros, lo que hace que sus aguas se calienten rápidamente en verano y sean perfectas para el baño. La orilla norte del lago, con sus viñedos en terrazas y sus pueblos históricos, contrasta con la orilla sur, más llana y con playas más amplias, que fue desarrollada como zona turística popular durante la época comunista y que hoy recibe a millones de veraneantes húngaros y extranjeros cada verano.
Los Baños Termales de Budapest: La Ciudad de los Balnearios
Budapest es la única capital del mundo donde es posible bañarse en aguas termales naturales medicinales en pleno centro de la ciudad, en edificios que son obras maestras de la arquitectura de los siglos XVI al XX, manteniendo una tradición ininterrumpida que se remonta más de dos mil años a los romanos que establecieron las primeras termas en Aquincum. La ciudad cuenta con más de 125 manantiales termales naturales dentro de sus límites, con temperaturas que oscilan entre los 21 y los 76 grados centígrados, y con un caudal total de decenas de millones de litros de agua termal por día. Por esta razón Budapest ostenta desde 1934 el título oficial de Ciudad de los Balnearios, o Fürdőváros, un título que ninguna otra capital del mundo puede reclamar con igual legitimidad.
La cultura termal de Budapest tiene tres capas históricas distintas que se superponen y se complementan. Los romanos fueron los primeros en aprovechar sistemáticamente las aguas termales de la región, construyendo termas monumentales en Aquincum y en otros puntos a lo largo del Danubio que han dejado restos arqueológicos impresionantes. Los otomanos, en el siglo XVI, construyeron los baños que aún hoy funcionan con mayor continuidad histórica, aplicando su tradición del hammam a los manantiales termales de Buda y creando edificios de cúpulas octogonales que son joyas únicas de la arquitectura otomana en Europa Central. Y la era austro-húngara de finales del siglo XIX y principios del XX fue la época dorada de los grandes establecimientos termales suntuosos, con edificios art nouveau y neobarroco que combinaban la función medicinal y de bienestar con la representación social y la arquitectura monumental.
Eger: La Ciudad Barroca y el Vino de los Guerreros
Eger es la ciudad pequeña más romántica y mejor preservada de Hungría, una joya barroca enclavada en las suaves colinas del norte del país que todo visitante que pase más de una semana en Hungría debería incluir en su itinerario. A apenas dos horas de Budapest en tren, Eger ofrece uno de los cascos históricos barrocos más hermosos de Europa Central, un castillo con una de las historias militares más heroicas del continente, y una región vinícola con personalidad propia que ha producido uno de los vinos tintos más famosos de la historia húngara.
El casco histórico de Eger, con su catedral neoclásica de dimensiones casi imposibles para el tamaño de la ciudad, su basílica minaret otomana del siglo XVII que es el minarete más septentrional del antiguo Imperio Otomano que aún se conserva en pie, su plaza mayor rodeada de palacios barrocos y sus calles peatonales llenas de terrazas y cafés, tiene una atmósfera de ciudad de cuento de hadas que hace de Eger uno de los destinos favoritos de los viajeros que buscan la Hungría auténtica más allá de Budapest.
La Región Vinícola Histórica de Tokaj
La región vinícola de Tokaj, en el extremo noreste de Hungría donde los ríos Bodrog y Tisza confluyen al pie de las colinas volcánicas de la sierra de Zemplén, es una de las regiones vinícolas más importantes y más históricas del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002. La importancia excepcional de Tokaj en la historia de la viticultura mundial descansa en un hecho único: fue aquí donde se estableció en 1730 la primera clasificación de calidad de viñedos del mundo, el primer sistema de denominación de origen, décadas antes de que los franceses hicieran algo equivalente con los grandes châteaux de Burdeos en 1855. Esta prioridad histórica es motivo de enorme orgullo para los húngaros y de reconocimiento internacional para la región.
El vino más famoso y más extraordinario de Tokaj es el Tokaji Aszú, uno de los grandes vinos dulces del mundo y el único que tiene una historia de cinco siglos de producción documental continua. El Aszú se elabora con uvas que han sido atacadas por el hongo Botrytis cinerea, la noble podredumbre, que concentra los azúcares y los aromas en las bayas al deshidratarlas parcialmente, creando uvas arrugadas y pasificadas llamadas aszú berries que se recogen una a una en cestos llamados puttony, plural puttonyos. Estas uvas aszú se maceran en vino base o en mosto fresco durante horas o días, y la cantidad de puttonyos de uvas aszú por barrica de 136 litros determinaba históricamente la concentración de dulzor y la categoría del vino, en una escala de 1 a 6 puttonyos.
El origen del Tokaji Aszú está envuelto en leyenda. La tradición húngara atribuye su descubrimiento al siglo XVII, cuando la amenaza de invasión otomana habría llevado a retrasar la vendimia en Tokaj, permitiendo que las uvas se botritizaran de manera natural. El resultado habría sido un vino de dulzor y concentración desconocidos hasta entonces, cuya calidad extraordinaria fue reconocida inmediatamente y que muy pronto encontró su camino hasta las mesas de los monarcas europeos más poderosos.
El rey Luis XIV de Francia, el Rey Sol, fue el monarca que inmortalizó el Tokaji Aszú al proclamarlo en su corte de Versalles como el Vinum Regum, Rex Vinorum, el Vino de los Reyes, Rey de los Vinos, una denominación que los productores de Tokaj utilizan con orgullo hasta el día de hoy. El Tokaji Aszú fue el vino favorito del zar Pedro el Grande de Rusia, que llegó a mantener una guarnición de tropas rusas en la región de Tokaj para garantizar el suministro continuo a la corte imperial rusa. El papa Benedicto XIV lo llamó el vino de los papas. El filósofo alemán Gotthold Ephraim Lessing lo cantó en verso. Y Voltaire, que probó poco que no mereciera su acidez crítica, escribió admirativamente sobre las virtudes del Tokay.
La región vinícola de Tokaj produce hoy además del Aszú otros grandes vinos que merecen atención: el Tokaji Eszencia, que con concentraciones de azúcar que pueden superar los 700 gramos por litro es uno de los líquidos más dulces y concentrados que se producen naturalmente en el mundo del vino, prácticamente imposible de fermentar a más de 2 o 3 grados de alcohol; el Tokaji Furmint seco, elaborado con la uva furmint que es la variedad principal de la región, que cuando se vinifica en seco produce un vino blanco seco de alta acidez, cuerpo notable y complejidad aromática que ha conquistado en la última década el reconocimiento internacional como uno de los grandes blancos secos del mundo; y el Szamorodni, elaborado con racimos enteros que contienen mezcla de uvas botritizadas y sanas, en versiones tanto dulce como seco.
Una visita a la región de Tokaj, que combina paisajes de viñedos en pendiente sobre el río, pueblos como la propia Tokaj, Mád o Tállya con magníficas bodegas históricas excavadas en la roca volcánica, y la oportunidad de degustar los vinos directamente en las bodas más reputadas de la región como Oremus, Disznókő, Royal Tokaji o Istvan Szepsy, es una de las experiencias enológicas más memorables que el visitante puede vivir en Europa.
El Parque Nacional de Hortobágy y la Puszta
El Parque Nacional de Hortobágy, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, es el parque nacional más grande de Hungría y el mayor parque nacional estepario de Europa, una extensión de más de 800 kilómetros cuadrados de llanura húngara casi intacta donde el hombre y la naturaleza han convivido durante miles de años en una relación de mutua dependencia que ha creado un paisaje cultural único en el mundo.
La Puszta, que los húngaros pronuncian Pusta, es el nombre coloquial de la Gran Llanura húngara y en particular de las zonas de estepa seca de la cuenca del Hortobágy, un paisaje de horizontes ilimitados donde el cielo parece más grande y más cercano que en ningún otro lugar de Europa. Este paisaje de aparente monotonía esconde en realidad una riqueza extraordinaria: es hogar de docenas de especies de aves que no se encuentran en ningún otro lugar de Europa Central, incluyendo la gran avutarda, el aguilucho papialbo, la grulla común en migración, y centenares de otras especies que hacen del Hortobágy uno de los sitios de observación de aves más importantes del continente.
Los csikós son los vaqueros húngaros de la Puszta, los jinetes vestidos con pantalones azules anchos y sombrero de ala ancha que han mantenido desde el siglo XV las tradiciones ecuestres de las estepas magiares. Sus espectáculos ecuestres, que incluyen la monta sin silla a pelo, el galope en pie sobre el lomo de varios caballos al mismo tiempo en la técnica llamada la posta húngara, el lazo y el trabajo con el látigo, son algunos de los espectáculos ecuestres más impresionantes del mundo y atraen a miles de visitantes al parque nacional cada año.
El Puente de los Nueve Arcos, o Kilenclyukú híd, construido entre 1827 y 1833 y con sus 167 metros de longitud el puente de piedra más largo del país, es el símbolo arquitectónico más reconocible del Hortobágy y uno de los iconos más queridos del paisaje húngaro. Las razas de animales domésticos tradicionales de la Puszta son otra de las grandes atracciones del parque: el imponente ganado gris húngaro con sus cuernos en forma de lira, las ovejas Racka con sus cuernos en espiral vertical que desafían la gravedad, y los cerdos Mangalica con su inconfundible pelaje lanudo rizado que los hace parecer ovejas, son razas únicas en el mundo que estuvieron a punto de extinguirse en el siglo XX y que hoy se preservan y se crían en el parque.
Pécs: La Ciudad Mediterránea de Hungría
Pécs, en el sur de Hungría, es una de las ciudades más hermosas y culturalmente ricas del país, una ciudad que se distingue de todas las demás ciudades húngaras por su carácter mediterráneo y su herencia histórica de extraordinaria profundidad y variedad. Pécs fue capital romana, fue una de las primeras ciudades de Hungría en tener universidad, fue un próspero centro cultural y artesanal bajo los otomanos, y es hoy una ciudad universitaria vibrante con una escena cultural que puso en el mapa europeo como Capital Europea de la Cultura en 2010.
La Necrópolis Paleocristiana de Pécs, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000, es el legado más extraordinario de la época romana de Sopianae. Las cámaras funerarias subterráneas del siglo IV de nuestra era, excavadas en el subsuelo del centro histórico de la ciudad, contienen algunos de los frescos paleocristianos más importantes conservados en cualquier lugar del mundo occidental, con escenas del Paraíso, imágenes de Adán y Eva, de Jonás y la ballena, y otros temas bíblicos pintados con una frescura y una calidad artística sorprendentes para su antigüedad.
La Mezquita del Pachá Gazi Kassim, construida en 1543 directamente sobre la antigua catedral medieval cristiana de Pécs utilizando su piedra como material de construcción, es el edificio más interesante e históricamente inusual de Pécs y uno de los más singulares de Hungría. Tras la reconquista cristiana del siglo XVII, la mezquita fue transformada en iglesia y la media luna de su cúpula fue substituida por una cruz, creando un híbrido religioso que hoy forma parte del tejido cotidiano de la vida de la ciudad. Sus azulejos turcos originales en el interior coexisten con los elementos barrocos añadidos en la era cristiana, y la tensión visual y simbólica de este espacio hace de su visita una experiencia única.
La fábrica de porcelana Zsolnay, fundada en 1853 y cuyas cerámicas con el inconfundible esmalte eosinado que produce tonos de verde, rojo y dorado metálico irisado han decorado los tejados de los edificios más importantes de Hungría, desde la Iglesia de Matías en Budapest hasta el propio Parlamento, es la institución cultural más importante de Pécs después de la Universidad y uno de los orgullos más queridos de la ciudad. El Museo Zsolnay y el Barrio Cultural Zsolnay, instalado en la antigua fábrica reconvertida, ofrecen una visión completa de la historia y la producción de esta manufactura única.
Los Ocho Patrimonios de la Humanidad de Hungría
Hungría tiene ocho sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un número notable para un país de su tamaño que refleja la extraordinaria densidad de valores culturales y naturales del territorio húngaro.
El primero, declarado en 1987, fue el Centro Histórico de Budapest con las Orillas del Danubio, el Barrio del Castillo de Buda y la Avenida Andrássy. Este sitio reúne en una sola declaración los elementos más extraordinarios del paisaje urbano histórico de la capital, desde las ruinas romanas de Aquincum hasta el Parlamento neogótico del siglo XX, abarcando uno de los conjuntos de arquitectura histórica más coherentes y más bellos de toda Europa.
El segundo Patrimonio de la Humanidad de Hungría, también declarado en 1987, fue el pueblo de Hollókő y su entorno, reconocido como el ejemplo más perfectamente preservado de la arquitectura popular húngara de la etnia Palóc y como testimonio vivo de una forma de vida rural que ha desaparecido en el resto del país.
En 1995 se declaró el sitio transnacional de las Cuevas del Karst de Aggtelek y Eslovaquia, que incluye la cueva Baradla y otros sistemas subterráneos a ambos lados de la frontera, reconocido por sus formaciones kársticas de valor científico y estético excepcional.
La Abadía Benedictina de Pannonhalma y su entorno natural fue declarada en 1996, reconociendo tanto el valor histórico y cultural de más de mil años de vida monástica ininterrumpida como el valor arquitectónico del conjunto construido a lo largo de diez siglos.
El Parque Nacional de Hortobágy fue declarado en 1999 como paisaje cultural, el primer sitio de este tipo en Hungría, reconociendo la relación milenaria entre el hombre y la naturaleza en la Gran Llanura húngara que ha producido uno de los paisajes culturales más auténticos y mejor preservados de Europa.
La Necrópolis Paleocristiana de Pécs fue declarada en 2000, reconociendo el excepcional valor de las cámaras funerarias del siglo IV con sus frescos de temática cristiana como uno de los conjuntos de arte paleocristiano más importantes del mundo.
El Paisaje Cultural de Fertő o Neusiedlersee, un sitio transnacional compartido con Austria declarado en 2001, reconoce el valor del paisaje cultural del lago Fertő y su entorno, un ejemplo extraordinario de asentamiento humano que ha evolucionado durante siglos en armonía con un paisaje natural de gran singularidad ecológica.
Finalmente, la Región Vinícola Histórica de Tokaj fue declarada en 2002, reconociendo el carácter excepcional de este paisaje cultural vitivinícola donde se elaboró el primer vino con denominación de origen clasificada del mundo y donde continúa produciéndose uno de los grandes vinos dulces de la civilización europea.
Salud y Seguridad
Instalaciones médicas, vacunas, riesgo de enfermedades y condiciones de saneamiento.
Instalaciones Médicas y Atención
- Instalaciones Médicas e Información de Salud
- El tratamiento médico en Hungría es adecuado, pero los hospitales y otras instalaciones médicas no siempre son comparables a lo que se puede encontrar en los Estados Unidos. Los médicos están generalmente bien capacitados, pero hay una falta de servicios de emergencia adecuados. Algunos médicos hablan inglés. La Embajada mantiene un sitio web con más información sobre proveedores de atención médica, incluidos médicos que hablan inglés.
- Accesibilidad
- En Hungría, las personas con discapacidades pueden encontrar accesibilidad y alojamiento muy diferentes a los que encuentran en los Estados Unidos. Aunque la ley húngara exige que todos los edificios gubernamentales sean accesibles para personas con discapacidades, estas regulaciones han estado en vigor durante la última década y muchos edificios y áreas más antiguos aún no son accesibles. La accesibilidad de edificios privados, restaurantes y hoteles varía ampliamente. Moverse por las ciudades y pueblos húngaros puede resultar difícil, ya que muchas aceras son estrechas y desiguales. Los pueblos pequeños pueden carecer por completo de aceras. Los autobuses, tranvías, subterráneos y ferrocarriles proporcionan un transporte confiable en las ciudades y en todo el país, pero carecen de las instalaciones y el equipo más básicos para el acceso de discapacitados. Aunque existen planes para modernizar las flotas de autobuses municipales, actualmente la mayoría de los autobuses y tranvías no están equipados con elevadores para viajeros con discapacidades. Los taxis proporcionan un medio de transporte accesible.
Riesgo de Enfermedad
- Nivel de Riesgo
- Intermedio
- Enfermedades Transmitidas por Vectores
- tickborne encephalitis

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